martes, diciembre 04, 2007

Puertos.

Para llegar a mi país suelo tender un puente imaginario. Una red de agua. A veces, incluso, una escalera. Alguien me ha dicho que una escalera sirve para subir o bajar pero no para llegar a mi país, pero yo creo que las escaleras sirven siempre más que para eso. Además, subir o bajar es como ir o volver, como avanzar o retroceder. Y yo pienso que mi país o está adentro de mí mismo, para lo cual tendría que bajar o está arriba de mí mismo, para lo cual tendría que subir. Y para subir o bajar es que se hicieron también las escaleras y los puentes imaginarios. Ayer visité mi país, por cierto. Anduve sus calles y avenidas, conocí sus mujeres, me hice rey en una esquina donde vendían cerveza. Fue todo un derroche. Pero no pude volver. Me quedé atrapado en medio del océano porque mi puente imaginario se rompió, y se rompieron mis escaleras y mis redes de agua, y todo yo quedé partido a la mitad, por la mitad, sin saber ni tener noticias ni de lo que pasaba en la otra orilla donde estaba el otro que soy ni en esta otra donde está este que empieza a nacer.

Rogelio Guedea.

6 comentarios:

Social Drinking y Su Sonido Chikinasty dijo...

Se que no tiene nada que ver con su hermoso post pero...dice por ahi que usted peligra jajajajaja

Anónimo dijo...

En ese mundo hay whiskey gratis? yo quiero ir

Remo dijo...

Sería un poco como quemar las naves y obligarse a uno mismo o a vencer o a morir, aunque claro, visto desde otra óptica con mucha menor añoranza.

Saludos arriesgados.

El Zórpilo.

rogelio garza dijo...

pues cuando te juntes vas a ser un extranjero en ti mismo, un fuereño de tu propio país. qué loco...

un saludo!

vanto y vanchi dijo...

Saludos chiapanecos encervezados...

...con aliento a posh
...y harta juncia.

...Que los puentes no se caigan
...y el frío no roñe.

Anónimo dijo...

PaulaPaulísssima

Mi país es como un camaleón que cambia según yo quiero, según como me siento, según mis caprichitos, ¡amo Paulópolis!