viernes, febrero 22, 2008

La anunciación.


Ayer me avisó mi madre que en ocho meses seré tío. La noticia me ha tomado por sorpresa y en mis pensamientos ahora veo un rostro pequeñito que duerme plácidamente en mis brazos y a quien amo profundamente antes de conocerle. Alguien dice por allí que no se puede amar a lo que no se conoce pero uno siempre reconoce a su sangre, aún la venidera.
Mi madre planeaba seriamente en adoptar a una niña, temerosa de que no le alcanza la vida para criarla me pidió que me hiciera cargo. Y pensé seriamente en la posibilidad de convertirme en padre a esta edad: me gustó la idea.
No cabe duda que los hombres somos posibilidad, todo el tiempo existe la posiblidad de ser y hacer. Mi aquí y ahora es el trabajo fìsico-intelectual pero sobre todo la maduración personal para que mis posibilidades-cualquiera que sean las que se me descubran- se desarrollen y logre mi trascendencia.
Amadito mío, te estamos esperando ansío leerte un cuento desde tu paraíso, platicarte mi vida y mostrarte la música que amo.
Deseo mirarte a los ojos y reconocer en ti, una parte de mí.

miércoles, febrero 20, 2008

¡Chin! se me ha vencido el plazo. Yo tenía que haber visitado Cuba antes de que Fidel dejara el poder, porque no quiero recorrer la vieja Habana encontrándome un Mc Donal's, un Burger King, o esas horrendas tiendas que estandarizan gustos y pensamientos. Celebro con los camaradas cubanos esta transición, ignoro para donde apunte, que venga y qué pasará con su riqueza cultural, aunque tengo fé en que sabrá hacerse solo de aquello que beneficie su identidad como pueblo.

martes, febrero 12, 2008

Migrar.

Hoy amanecí con fuertes ganas de hacer emigrar al dolor.
Que se vaya y que viva en New York.
De veras que no lo voy a extrañar.

lunes, febrero 11, 2008

Vestigios.

Toda mi vida he sentido la extraña fascinación por los objetos que recogen la mayor cantidad de polvo posible. Suelo pasar horas contemplando la superficie de todo lo que me rodea, uno debe ser muy meticuloso y desarrollar una estóica paciencia, entonces, en el momento menos esperado, se comienza a observar en los objetos una capa delgada de puntos blancos diminutos, la gran mayoría de las veces se trata de una pelusa muy menuda. Lentamente se irá desarrollando una capa mas gruesa, polvorienta, a veces arenosa, que se endurece con los cambios climáticos hasta convertirse en una película de lodo que me tienta a pasarle el dedo y probar su seca textura con la lengua. A veces pienso que mi polvo algún parentezco guarda con el hollín. Adoro las cenizas.
Mi casa está colmada de porcelanas y figurillas de pasta, son excelentes para depositar el polvo. En cada fiesta a la que soy invitado cargo con cuanto recuerdo del evento me regalen. Las carpetitas bordadas no me sirven de mucho, se enegrecen y no dejan ver el proceso de acumulación de polvos. Los muebles de mi casa dan la impresión de ser en realidad altares barrocos del kitsh, su belleza reside no en el exceso, sino en la poesía del polvo.
Hace poco me enamoré de un maníatico de la limpieza. Cuando llegó a mi vida le permití hacerse de un espacio en mi casa. Pronto llegaron las escobas y los plumeros. Equipado con un azulado tapabocas fregó los pisos de mi habitación, con una mezcla de horror y fascinación morbosa le ví alborotar el polvo tantos años almacenados en mi. Cansado por la faena, se derrumbó en mi pecho a dormir plácidamente, como un angelito de porcelana, del que me enamoré perdidamente: pronto se llenaría de polvo.
Con el tiempo el entusiasmo de sus rituales se volvió un problema. Descubrió lo inutil de su tarea: el viento que se cuela por los resquicios de puertas y ventanas reinicia el proceso. Durante un tiempo intentó cubrir esos flancos enemigos, pero la sensación de ahogo y encierro lo persuadió de no hacerlo. Ya no sonreía, ya no dormía con facilidad, muchas noches presentí su insomnio, su impotencia. Con el paso de los años se rindió, dejó de luchar contra el polvo que yo amo, un tiempo todavía se quedó conmigo a observar las gruesas capas de arenas, de organismos pulverizados, de años muertos, que nos comenzaron a cubrir.
Ya no recuerdo si un día fastidiado se marchó, o si el polvo que llegué a acumular lo ahogó en alguna pieza de lo que queda de mi hogar. Los vientos soplaron con mas fuerza en los últimos tiempos. De mi historia recuerdo muy poco, las tolvaneras a veces dejan al descubierto las ruinas de mi vida, aquí y allá aparecen los objetos que solía amar, quien desea indagar en mi pasado tendrá que acercarse con curiosidad científica, con la paciencia de los arqueólogos, se hará conjeturas de quien fuí, de mis curiosidades, de mi forma de vivir, a partir de los vestigios mudos que me sobrevivan, recreará mis amores, mis conversaciones, mis promesas rotas, mis necesidades sepultadas por una pasión inocentemente letal.

Dedicatoria escrita en una maceta.

Esta flor que miras pronto morirá, se marchitará su belleza, dejará la maceta vacía y en su lugar, la promesa de una nueva flor, de otras bellezas, el recuerdo se desvanecerá, nada, vagedad, imagen carcomida por el tiempo. Procura cuidar tu nueva flor, resguárdala del insolente sol, abrígala en tu cama, y cada tercer día, aliméntala con agua. Que tu flor permanezca para siempre, para siempre.

martes, febrero 05, 2008

Mónologo imaginario con el amigo que siempre amé.

La ciudad de México me dió la impresión de estar mas apretada de lo usual, es decir, caminar por el centro histórico ya sin el ambulantaje en el primer cuadro, resultó un desafío, siempre esquivando el tránsito, los cientos de turistas y capitalinos que se acercaban al Museo Nómada. Un profeta del new age los convocaba desde el televisor, ordanas enteras de razas y culturas se desplazaban hacia el ombligo del mundo esperando entrar a aquel santuario y mirar el milagro de la naturaleza que se reconcilia con el hombre, mostrando su aspecto mas dócil.
El encuento con Javier-un amigo de los Buenos Aires avecinado en el Distrito Federal- fue como lo esperaba, una entrevista ávida de experiencias y de sentido humanitario. La conversación giro en torno a la cultura Argentina, la dictadura, sus íconos populares. Javier lloró por los amigos que nunca volvió a ver a causa de la irracionalidad, la sed de poder que rebasa a muchos líderes y hace salir de ellos la maldad de todos los hombres. Sus ojos cansados de tanto mirar al mundo constantemente se llenaban de cristalinas lágrimas y su voz se manifestó contra el olvido. Los hombres necesitamos de la memoria para darle sentido a nuestra historia, para soportar nuestra realidad absurda y dolorosa. Entonces pensé en tí, ya sin rencores y en la lucha que me has encomendado pelear desde mi humilde mundo rural diverso, intuí que tu paso por mi vida jamás será olvidado, eres mi realidad, algo tuyo se ha quedado para siempre en mi, y permanece.
Mis pies reconocían históricos edificios, de este país, de este transéunte y entonces mi vista se mantenía atrás, reconstruyendo diálogos, aromas, sensaciones, mi historia. Sin proponérmelo, al salir de una estación del metro, unos activistas se me acercaron y al mirarle a sus ojos super que debía participar en la causa. Me sobrepuse al miedo, nunca dejaré de ser el fatalista de siempre.
Frente a la Catedral esperé a Tania, jóven compañera cuya amistad cultivé en los nublados bosques de la sierra Hidalguense. Hablamos del dolor vivido en el año que pasó sin vernos, pero en especial del crecimiento y la maduréz que nos obligaron las experiencias a asumir.
En Ciudad Neza fuí popular. Tu familia me recibió con mas amor del que siempre recibo, sé que les advertiste a tus padres hacer distancia con nuestra historia, siempre respetuosos, son los anfitriones consentidores de los que siempre, en este medio, hago gala. Tu abuela es la persona que nunca, nunca, deja de sorprenderme, ¿porqué soy especial para ella? ¿porqué quizo estar muy cerca de mi? ella siempre está conmigo, muy adentro del corazón, y con ella toda tu sangre bendita. Gracias por haberme hecho sentir que fuí el invitado mas esperado de la fiesta.
Y tu. Sabes cuan fuerte es el cariño que te profeso, a pesar de la pena y el dolor con el que nuestro romance terminó, tu sensibilidad, tu sincero amor por tus padres, tus hermanos y la familia entera me hicieron recordar el motivo por el cual, a pesar de que somos dos polos opuestos, me enamoré de ti. Valoro esta amistad que insospechadamente comenzamos a construir, nos hizo falta ser amigos desde el principio. Mi inicial frialdad delató el nerviosismo con el que viví nuestro encuentro. Tus infantiles cariños derribaron los gruesos muros del rencor. Hoy me experimento distinto. Valoro el especial momento que compartiste cpnmigo. el silencio fué un pacto amistoso en el que no hizo falta añadir nada.
Ahora que continúo mi andar por la vida, nuevas dudas surgen. La ilusión de que mi vida recibe una segunda oportunidad es solo eso, ilusiones. Nuestras existencias, la tuya, la mía, tienen la misma oportunidad de encontrar sus rumbos. Caminemos amigo por los senderos que se vislumbran a la distancia: algo de provecho nos aguarda.
Estoy en paz.

miércoles, enero 30, 2008

ya quiero que sea viernes.

subirme al camión cargando mis petacas colmadas de curiosidad, respirar el cochino aire contaminado de la capital, confluir en las calles con miles de desconocidos y sentirme vagamente extraviado, transitar azaroso, con pies ligeros, alzar la mirada para descubrir una ventana abierta en la esquina, y soñar con mujeres de sexo húmedo confundiendose con el primer calor de la mañana, sonreír a un extraño con la ingenuidad de un provinciano, conversar con un viejo en la alameda, mirar a los mimos en los jardines, jugar con un niño a la pelota. Quiero oir idiomas que no sepa pronunciar imaginando las conversaciones con solo juzgar las expresiones de los amantes.
Quiero que el tiempo en el centro histérico de este país transcurra lento: para saludar a los viejos amigos, para disfrutar una pintura en el museo, para escuchar los sonidos de la ciudad, sus suspiros, sus reclamos, sus gritos, sus susurros nocturnos cuando todos fingen que descansan en altas camas.
El sábado por la mañana consquistaré al monstruoso Distrito y me robaré el corazón de sus gentes.

martes, enero 22, 2008

Sexualidad y decapitación.

La decapitación era un ritual que podría haber significado la obtención de un trofeo, pero es más probable que haya constituido una práctica religiosa-sexual destinada a propiciar la fertilidad. En el caso específico de la Huasteca, como en algunas otras culturas, el dios murciélago, Tzinácatl, es el dios cercenador de cabezas, dios que decapita y que, según un mito, mordió los genitales de Xochiquétzal, y después de haberlas llevado a Mictlan para que las lavaran, determinó, en última instancia, la creación de las flores. El murciélago, a su vez, había nacido de la fecundación de una piedra por el semen producido por una masturbación de Quetzalcóatl.

Si asumimos, como es probable, que exciste una filiación directa entre las culturas tolteca y huastecas, este mito aparentemente de origen tolteca podría confirmar la relación que se establece entre la decapitación y la fecundación en la huasteca.

El incesto si bien no existen fuentes genuinamente huastecas que fundamenten el hecho entre los pueblos del mismo nombre, la gesta de quetzalcóatl contiene esquemas mitológicos que no dejan lugar a dudas al respecto. Es probable, que el rey-dios tolteca quetzalcóatl haya heredado rasgos mitológicos del rey huasteco Cuextécatl, si no es que se trata de una evolución mítico-histórica directa, por lo que la inferencia resulta válida. En una versión de esta gesta, quetzalcótal se embriaga con su hermana quetzalpétlatl y tiene una mancomunidad incestuosa con ella (anales de Cuauhtitlan). Esta hierogamia (matrimonio-unión-sagrado) entre un ente heliaco y otro selénico, es decir, entre el sol y la luna, podría haber suscitado rituales afines entre los toltecas y mas aún entre los huastecos, cuyo modelo cultural siguieron los primeros.

El "Cuecuechcuícatl", es un canto travieso que se entonaba y danzaba principalmente en contextos rituales para propiciar la fertilidad de las plantas. Tenía una carcácter erótico, obsceno. La traducción castellana que los frailes dieron generalmente al vocablo cuecuechcuicatl, "baile cosquilloso o de comezón" (Durán), fue probablemente sugerida por sus auxiliares indígenas nahuatlos. Cuecuelzoca significa de hecho "tener comezón". Sin embargo, encontramos en el campo semántico del vocablo otras nociones afines a ésta, pero que sugieren un uso más extenso de la palabra, así como una funcionalidad mas específica de su referente vocal y dancístico.

Cuecuech podría venir de cuecuetzoa, que tiene el sentido mas general de "emocionarse", "conmoverse", o podría constituir la duplicación de cuechtli, "caracolillo", paradigma simbólico de la fertilidad y de la sexualidad en el mundo náhuatl prehispánico. Cabe recordar que en las instancias festivas en las que se cantaba el cuecuechcuícatl, los danzantes ostentaban este tipo de caracoles.

Por otra parte, los huastecos (cuexteca) podrían también, haber sido epónimos de este género expresivo. En efecto, desde la época de los toltecas, esta cultura se había vuelto el emblema de la sexualidad.

Si consideramos que los sonidos x y ch son variantes de pronunciación en ciertas palabras náhuatl, la traducción de cuecuechcuícatl podría ser "canto de huastecos". La presencia reiterada del topónimo huasteco Panotla en este tipo de cantos tiende a confirmar esto.

El erotismo huasteco tenía una manifiesta función revitalizadora. Tlazoltéotl, diosa huasteca del sexo y de las inmundicias, comía lo sucio y lo viejo y lo reciclaba, pariendo lo limpio y lo joven, mediante un proceso digestivo de lo que comía, regeneraba la vida.

Se deduce de lo anterior que si bien la fama de los huastecos tenía algo de real, el juicio de valor emitido por los conquistadores es erróneo e injusto, ya que desconoce el marco axiológico en que se efectuaban las prácticas sexuales aludidas.

Más que "proverbial", la sexualidad de los huastecos se volvió mitológicamente arquetípica y se integró como tal a los programas mítico-rituales de los pueblos nahuas del Altiplano Central.

Fuente: suplemento cultural del periódico "Zunoticia". 20 enero 2008.

sábado, enero 12, 2008

Comadrita

Mi querida comadre Vero, el día en que me fué a visitar a la casa porque andaba yo con mal de amores. Saludos hasta Cd. Victoria, Tamaulipas.

jueves, enero 03, 2008

El ecocidio en la Laguna del Carpintero.

Don Arnulfo era el velador en el hotel donde trabajé unos meses hace un año. Hicimos una increíble amistad basada en el respeto, la solidaridad y la confidencialidad. En las noches en que se me programaba la guardia, cuando la demanda de cuarto era menor, conversábamos hasta el amanecer compartiendo anécdotas y fragmentos de nuestras historias de vida. A pesar de mi juventud, nos comprendimos cálidamente.
Entonces me hablaba del viejo Tampico, aquél en el que se transportaba en tranvía, atravesando un puerto semi rural en el que igual encontraba edificios afrancesados y calles perfectamente trazadas, como humildes viviendas de campesinos avenidos a la ciudad en busca de oportunidades de escala social, con todas las carencias imaginadas.
En lo que hoy conforma en centro histórico vivían las familias burguesas, la mayoría de ellas migrantes españoles, italianos y chinos. Por aquellos años Khalo y Rivera se alojaron en el mas exclusivo hotel de la época. La salitre aún no carcomía las molduras de los edificios neoclásicos ni la gran inundación exilió a los poderosos a mudarse. Tampoco la prostitución, las cantinas y los comercios se habían instalado en las avenidas.
Don Arnulfo solía irse con sus amigos infantiles a nadar a la Laguna del Carpintero, donde las aguas eran cristalinas, el mangle crecía prodigioso y la fauna salvaje así como la pesca era abundante. Años después, recibió los desechos residuales del alcantarillado público, convirtiendo al lugar en un sitio insalubre cuyo fétido ambiente era bien conocido por los visitantes. Greenpeace presionó a los gobiernos municipal y federal, logrando que sus aguas fueran tratadas y restaurar el frágil ecosistema.
Sin embargo la ambición de los capitalistas lo privatiza todo. La naturaleza no es la excepción. Una iniciativa del gobierno municipal en coordinación de empresarios locales desea construir un complejo "turístico" en la laguna, quitándole a la población el único pulmón verde de la ciudad. Los trabajos han comenzado y el escenario es realmente desolador, donde antes crecía el mangle se encuentran desechos de construcción rellenando el terreno.
La acción de la sociedad civil ha tratado de detener el ecocidio, pero la represión policíaca y la intimidación han podido más que el uso del juicio moral y la razón. Las generaciones futuras tienen derecho de disfrutar de la naturaleza tal y como nosotros lo hacemos, por tanto es conveniente preservarla y no permitir que se modifique por caprichos monetarios y fines políticos.
Un abrazo de solidaridad por los compañeros de La Otra Campaña en Tamaulipas, que fueron privados de su libertad por oponerse a la irracionalidad de los poderosos.

miércoles, diciembre 26, 2007

Navidad Huaxteca.

Las fiestas decembrinas en la huaxteca hidalguense transcurren entre compras de último momento, visitantes que llegan y se van, decenas de puestos callejeros ofertando toda suerte de mercancía alusiva a la festividad de la natividad. Las antiguas calles donde transitaban carretas jaladas por mulas o caballos ahora se saturan de automóviles, moles de hierro multicolores en todos los tamaños imaginados. Los embotellamientos son un fenómeno reciente, una clase de enfermedad de los nervios para la que se receta una buena dosis de paciencia.

Los nuevos evangelizadores cristianos son los vendedores de discos piratas. En las plazas, mercados y atrios de las iglesias se paran mudos, con su mirada inquisitiva hacen guardia junto a un televisor, en el que aparecen escenas de la vida del Cristo, siempre estoico, siempre sereno y condescenciente. Otros episodios de la biblia son escenificados en tono con las fiestas cristianas. Los campesinos se arremolinan en torno a los improvisados puestos, embelesados, no necesitan leer, es mas fácil ser evangelizados con la mirada, con las imágenes de harapientos hombres blancos que al igual que ellos, claman por el pan nuestro de cada día, por la salvación del campo atribulado, por una vida futura amable para su descendencia. No entienden el español, pero el dramatismo de los actores en el televisor les es familiar, casi pueden anticiparse a los giros de la historia. El evangelizador los mira curioso y a la vez con indiferencia, ninguno de ellos vacía sus bolsos, ninguno de ellos renuncian a las riquezas materiales a cambio de una mansión celestial, y todo por únos módicos veinte pesitos marchante.

Centenares de jóvenes indígenas regresan en la víspera de la navidad a sus pueblos, las terminales de autobuses lucen pletóricas de imágenes caóticas y posapocalópticas. Jovencitos de marcados rasgos indígenas, retornan al pueblo con una estética a la usanza Emo: flequillos estorbando la mirada, delineador negro en las pestañas, uñas negras o por lo menos largas, camisas adquiridas en un tiri tiri capitalino, pantalones chinos imitando las marcas mas reconocidas en el mundo. Tercermundistas emulando la vida industrial de consumo desmedido. Y el náhuatl se les olvida.
Los migrantes también pisan el suelo donde han nacido. En caravana se les ve llegar como hijos pródigos, a bordo de camionetas gringas no legalizadas sustituyen los viajes a caballo, abriéndose paso por antiguos senderos que hoy se sustituyen con una carretera nuevecita en la que se llega al pueblo en la mitad del tiempo estimado, y los militares en mucho menos que eso.
Una mujer mira a su pequeño hijo recargada en la pared junto al tianguis. El niño, con sus mejores ropas, acaricia con la mirada un par de lustrosos zapatos negros recién adquiridos. Absorto no tiene ojos para nada más, son los zapatos mas hermosos del mundo, aunque hayan costado cincuenta pesos en el remate de calzado por fin de año.
Y el salvador nace aquí, en la verde serranía hidalguense, esta vez sin la llovizna anual y una luna regordete, que alumbra los marginados caseríos anticipándose a las elecciones estatales que se aproximan. Habrá que ver cómo nos pinta el año entrante.

martes, diciembre 18, 2007

Acusan a policías de violar a un activista gay.

Javier Chávez (Corresponsal)

Cancún, Q. Roo, 17 de diciembre. Cinco policías municipales secuestraron y violaron a un activista de la comunidad lésbico gay, bisexual y transgénero. El agredido, José de Jesús Medrano Carrillo, interpuso una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

En su declaración precisó que los policías municipales lo interceptaron anoche en una avenida periférica y lo obligaron a subir a la patrulla, donde fue sometido y obligado a tener relaciones sexuales. Incluso lo obligaron a practicar sexo oral.

El líder de esta agrupación Roberto Guzmán advirtió: “Hacemos responsable al alcalde Francisco Alor de estos actos que atentan contra la diversidad sexual”.

Dijo que a José de Jesús lo pasearon toda la noche y su cuerpo fue mancillado por policías que se encargan de vigilar las calles para disuadir a delincuentes. La identidad de los cinco policías no ha sido revelada y tampoco el ayuntamiento de Benito Juárez ha fijado su postura.

En la prensa local se han difundido manifestaciones de rechazo popular en contra de grupos de artesanos chiapanecos y homosexuales, quienes han efectuado frecuentes manifestaciones para defender sus derechos.
Fuente: Periódico La Jornada.

Despertar.

En un año y medio dejé de leer compulsivamente. Mis libros comenzaron a enpolvarse, los libros prestados se apilaban y se apachurraban como perritos falderos, esperando el momento en que cambiara mi mirada perdida y volteara a mirarles con cariño, acariciando sus lomos para jugar avanzando a través de las horas.

Mis discos dejaron de sonar. Generalmente esperando el timbre del teléfono móvil, siempre a ciertas horas, ciertos días, con la angustia obsesiva de estar siempre presto a contestar las llamadas recibidas.

Pasó un año y medio de mi vida sin viajes fantásticos, aquellos en los que me hacía acompañar de una mochila y tres cajas de sueños, de avidéz por las aventuras, por conocer gente nueva, encuentros que nos tocan el alma y nos iluminan el día.

Dejé pues, en resumen, de vivir, de disfrutar de las cosas pequeñas, de las cosas básicas, las que amo, las que me dan paz y me hacen sentir contento el corazón. Ahora que volví a la soltería, aparte del dolor de la separación, me encontré conmigo mismo, con mi yo habitual y ha sido delicioso, poco a poco irme recogiendo en espíritu, volviendo al punto intermedio de las situaciones vitales. A noche me entretuve mirando un concierto de Ray Charles, fumando un tabaco después del trabajo y ha sido de las actividades mas placenteras que he tenido desde mi ruptura sentimental. El concierto viene acompañado de una entrevista con el maestro jazzista, que ayuda al escucha a contextualizar las piezas, con detalles de su proceso creativo, manías, comentarios sobre sus influencias musicales y sobre todo su fino sentido del humor. Confieso no tener conocimiento de este señor que dicho sea de paso tiene una voz con acento a ghetto, deliciosa, económica, uno de inmediato se siente en una atmósfera íntima, como si de verdad estuviésemos sentados a su lado y lo invocáramos a que nos narre sus anécdotas. El material es muy ilustrativo, ya que cada pieza interpretada en el recital es puntualmente comentada en viva voz. Me enamoré de su versátil música y su personalidad intimista.

Ahora pienso apoderarme una vez más de mi, recoger las piezas de mi corazón roto, tratar de remendarlo y no negar las suturas que se irán formando en el proceso. Entiendo que desde un principio, en el juego del amor salí perdiendo, lo aposté todo y perdí mucho, mas de la cuenta podría decir yo, a fin de cuentas, el amor es arriesgarse. Perdí salud, tiempo, fuerzas, ganas, pero no estoy dispuesto a volver a perderme a mí mismo.

Nuevamente se escucha en mis anhelosos oídos la música que permaneció en pausa tanto tiempo, sacudí el polvo de las palabras que me emocionan. Mis ojos miran con curiosidad insaciable al mundo, y aunque el despertar ha sido lento, disfruto volver a ser yo y no lo que otro monigote quiere para sentirse cómodo.

Habrá que aprovechar estas vacaciones para completar el proceso.

gracias por esperar.

martes, diciembre 04, 2007

Puertos.

Para llegar a mi país suelo tender un puente imaginario. Una red de agua. A veces, incluso, una escalera. Alguien me ha dicho que una escalera sirve para subir o bajar pero no para llegar a mi país, pero yo creo que las escaleras sirven siempre más que para eso. Además, subir o bajar es como ir o volver, como avanzar o retroceder. Y yo pienso que mi país o está adentro de mí mismo, para lo cual tendría que bajar o está arriba de mí mismo, para lo cual tendría que subir. Y para subir o bajar es que se hicieron también las escaleras y los puentes imaginarios. Ayer visité mi país, por cierto. Anduve sus calles y avenidas, conocí sus mujeres, me hice rey en una esquina donde vendían cerveza. Fue todo un derroche. Pero no pude volver. Me quedé atrapado en medio del océano porque mi puente imaginario se rompió, y se rompieron mis escaleras y mis redes de agua, y todo yo quedé partido a la mitad, por la mitad, sin saber ni tener noticias ni de lo que pasaba en la otra orilla donde estaba el otro que soy ni en esta otra donde está este que empieza a nacer.

Rogelio Guedea.

viernes, noviembre 30, 2007

• 1 de noviembre
XIV Velada en Memoria de las Personas Fallecidas por VIH/SIDA
Alameda Central, junto al Hemiciclo a Juárez, Cd. México.
de las 10:00 a las 20:00 horas
Informes: Enrique Adar 044-55-1358 1276,
xiv_velada_sida@yahoo.com.mx

miércoles, noviembre 28, 2007

Stand By.

Después de mi rompimiento sentimental anduve navegando por extrañas aguas que me han traído a las costas de mi antiguo yo. Recuperé las pequeñas cosas, las más básicas que solía entretenerme y provocarme un apasionamiento: la lectura, escuchar mis viejos discos, garabatear palabras en los cuadernos, ordenar mis papeles, sorprenderme con los paisajes, fumarme un tabaco y dejar transcurrir el tiempo con agrado.

Por ese motivo he estado desconectado de esta bitácora que me ha brindado amistades fantásticas y a la vez ha significado una ventana a la sensibilidad ajena. Pero tenganme pasciencia, en unos días daré muestras que les permita saber que sobrevivo.

Hace una hora saliendo del pueblo donde trabajo, una voz en el audio instalado en la galera municipal de la localidad anunciaba la filmación de las danzas xantoleras (de día de muertos), es en diciembre, en distintos días cuando se celebra el famoso destape de los disfrazados, los danzantes que celosamente ocultaban su identidad en la festividad de día de muertos, vuelven a danzar y esta vez deprovistos de sus máscaras. Me pareció escuchar que personas de la UNAM estaban en el pueblo para documentar el estilo local de las danzas. Un hombre regordete con una enorme cámara de video apuntó a mi dirección y luego se quedó inmovil observando detrás del lente un arroyo y la espesura verde.

El viernes organizé a mis alumnos para hacer un evento conmemorativo al día mundial de la lucha contra el VIH-SIDA. Ya les contaré de las experiencias.

Un abrazo y gracias por los comentarios.

martes, noviembre 13, 2007

Martes 13.

A Tomas Tovar Sánchez.
Es martes 13 y el amor desvanecido. Se negó a mis muchos besos, selló su boca a los te amo, con la lengua muerta caminó por mi vereda reverdecida mas sus ojos nunca volvieron la vista atrás.
Uno a uno llamaré a mis amantes. Perfumaré sus cabellos con aceites, endulzaré sus labios de mieles,
abrigaré sus cuerpos tibios con mis flacas pieles.
Soy un siamés al que le duele la herida.
Busco ami gemelo
¿dónde estás querido mío?
¿qué filosas formas nos han separado?
Me dueles aquí, en el vientre.
El puente entre nosotros ha caído:
sangre, pus y carnes podridas emergen en las ruinas.
¡ven amado mío, unámonos sin duelo!
Residuos de ti habitan mi cuerpo,
eres mi ombligo, negémonos al alimento materno:
parásitos perfectos.
Transito por las arenas del tiempo.
¿qué es el antes y el después en estos suelos?
vislumbro dunas y un cielo estéril, basto, hueco y este tintineo
de mis dientes enfurecidos de frío.
Amado: uno fuímos ¿de qué sirve el recuerdo?
sombras somos
aparente movimiento y en la ilusión,
intento reconocerme en tu silueta tenue.
¿dónde tienes el ombligo?
¿cuál es tu escondida raíz?
Los amantes se han ido como la noche
y su eterno castigo.
Mi llama florece.
Mañana se renovará la jornada.
¿a dónde vas amado mío?

domingo, noviembre 11, 2007

Las andanzas de los coyotes.

En la mañana de ayer salí a la tienda, cruzando la carretera nacional México-Tampico. De regreso la señora que tiene una humilde cervecería me preguntó por mi perra "chocoyita" (cobre), refiriéndose a la "Coyota", una perrita que mi madre había rescatado de la calle y cuya jovialidad y atléticas formas nos había robado el corazón. Orgulloso le respondí que descansaba en casa, ante lo cual con un dejo de ironía me dijo que eso era mentira, la coyota yacía muerta a unos cuantos metros de la carretera.
Presuroso alzé la mirada y la encontré con la lengua de fuera, con un hilito de sangre saliendo de sus fauces nasales. Se me hizo un nudo en la garganta y me seguí de largo rumbo a la cabaña pensando en la forma en que le rendiría homenaje a nuestra mascota. Todavía alcancé a oír a la señora decirme que debía enterrar el cuerpo para que la mala suerte se me fuera, que no debía dejarla así no'más aventada, que había que ponerle flores.
Con lágrimas en los ojos le dí la noticia a mi madre. A fin de cuentas ella había sido quien la adoptó y la hizo formar parte de la familia. Ambos lloramos. Colgué el teléfono y a lo lejos vi venir a la señora con su hija mayor andando con una carretilla. Por solidaridad y con solemne respeto me entregó los restos de la coyota. A una distancia prudente aguardaron mientras tomé la estafeta y me dirigí a un paraje próximo a un arrollo seco. Creo que le habría gustado el hermoso paisaje donde la sepulté, a un lado de las gruesas raíces de un árbol que se asomaban violentas e intrincadas. Los otros perros callejeros que llegaron a vivir a la casa me siguieron. Con morbosa curiosidad la olfatearon y retrocedieron.
Ese último día que la vi con vida me acompañó a tomar el pesero que me transportaría al trabajo. Toda la mañana el perro pinto que habita con nosotros estuvo auyando. Cuando me acerqué a la carretera de veras chillaba de desesperación y llamaba a ladridos a sus congéneres. Jamás se acercó a la vía, algo intuía, la tragedia le había llegado con anticipación, y por mas esfuerzos que hizo jamás pudo persuadir a la coyota de volver a casa. Ahora le tengo mucho aprecio a las premoniciones del perro pinto.
Y es que la coyota me fascinaba por su espíritu calmo, su perfecta alegría, dormía de espaldas con las patas extendidas al aire y la lengua de fuera. Pero el nombre ha sido lo que más nos unía. En mi etapa universitaria edité una gaceta contracultural a la que llamé "Coyote Urbano", difundíamos pintura, poesía y narrativa local. Por aquellos años fue cuando conocí al maestro Astorga. Fincamos una amistad muy sólida que se ha alargado hasta la fecha, y para Javier yo soy el coyote vagabundo que constantemente agarra camino y se pierde en la espesura o en los desiertos espirituales de la vida. Fue por esa mala costumbre de andariego que me perdí de casi dos años sin dejarles rastros para localizarme hasta el día de los muertos, cuando mi ánima tocó al timbre de su casa y celebramos a los iluminados.
No pudo ser mejor el recibimiento. Su familia entera me tiene un especial cariño. Bebimos unos tequilas y nuestra conversación no se detuvo hasta la media noche. Saltamos alegres de un tema a otro, de experiencias, de triunfos, de sueños rotos, de pérdidas, de comienzos y de la vida. Al anochecer hicimos una pausa para recoger en el aeropuerto a un escultor francés que pasó la noche en la casa Astorga, en el corazón de Xochimilco. Al día siguiente partió con rumbo a Comitán donde fue requerido para presentar una obra.
La familia de Tomás se superó a si misma con las atenciones que tuvieron para mi. En la visita anterior me vine con un buen sabor de boca. En esta ocasión celebraron varias comidas en mi honor y el del familiar consentido, adoro esa convivencia chilanga, donde todos son invitados al convite, todos aportan con algo, todos bromean mientras comen y beben, es delicioso romper los formalismos y rescatar lo humano.
Alfredo fue el primer hermano que conocí de Tomás y aunque nuestro primer encuentro fue muy accidentado, tenía fe en que el tiempo iría desgastando los prejuicios de la siempre molesta primera impresión. Nos consintió con una borrachera y unas comilonas antológicas. En una marisquería cercana a su departamento llevamos a sus hijos (que adoro y para quienes desde el primer momento fui el tío charly), donde para la mala suerte de nuestras voces poco entonadas, el ambiente familiar se armaba con el karaoke.
Tomás me cantó nuestra canción a petición mía. Detalles que disipan los momentos grises y que aclaran la vista y al corazón.
Este coyote continúa vivo, con las mismas ganas iniciales de recorrer mundo, recorrer la vida, pero confieso, el paso ha sido mas lento, mas cauteloso, deseo regresar a esos orígenes, a mi idealismo juveníl, a mis eternas contradicciones, a mi camaleónica forma de ser. Este viaje fue de redescubrir, de inicios y de fines gozosos.
Sigo siendo el coyote urbano que habita las azoteas de Cd. Nezahualcóyotl, auyando nostálgico a la luna de mil desventuras. ¿Pueden oír su lamento?

martes, noviembre 06, 2007

Antecedentes prehispánicos del Día de Muertos.

Dentro de la cosmovisión que tenían los antiguos nahuas de los diversos fenómenos naturales, vida y muerte eran temas de gran importancia. en este sentido, la muerte era concebida como una transición entre la vida en la tierra y una nueva vida en el más allá, en compañía de los dioses.

Para los antiguos mexicanos la opocisión entre la muerte y la vida no era tan absoluta como para los contemporáneos. Y a la inversa. la muerte no era el fin natural de la vida, sino la fase de un ciclo infinito. Vida, muerte y resurrección eran recintos de un proceso cósmico que se repetía insaciable.

Son muy pocas las referencisa de las festividades dedicadas a los muertos en la época prehispánica, según las diferentes fuentes, se realizaban en diversos meses. Estas festividades eran muy solemnes ya que al mismo tiempo se rendía culto a un dios, se entonaban cantos, se danzaba, se ofrecía todo tipo de ofrendas a las imágenes de los dioses y a las sepulturas de los muertos: flores, frutas, legumbres, gallinas, maíz, vestidos, mantas e incienso. Sacrificaban jóvenes doncellas o esclavos de acuerdo al carácter de la festividad y al dios al cual se le ofrecía culto.


Fray Diego Durán refiere que en el ritual indígena nahua habían dos fiestas en las que se le rendía culto a los muertos, en primer término, estaba el "Miccailhuitontli o fiesta de los muertecitos", que se conmemoraba en noveno mes, donde se recordaba a los niños muertos con ofrendas y sacrificios en su memoria.


La segunda celebración se conocía como "La gran fiesta de los muertos Hueymihcailhuetl" que suignifica "cuando cae", y se llevaba a cabo en el décimo mes del año, Xocotl Huetzi. estas celebraciones además de dedicarse a los muertos eran propicias a la agricultura.

En la actualidad, aunque se encuentra fusionada con el catolicismo, esta celebración conserva mucho de la influencia prehispánica del culto a los muertos, lo cual se puede observar en Tláhuac, Xochimilco y Mixquic, poblaciones cercanas a la Ciudad de México. En el estado de Michoacán las ceremonias más importantes son las de los indios purépechas del famoso lago de Pátzcuaro, especialmente en la isla de Janitzio. Igualmente importantes son las ceremonias que se hacen en poblados del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca y en Cuetzalán, Puebla, así como en las diferentes regiones de la Huasteca.
Sobre los altares, singularmente adornadios con flores de cempasúchil se encienden velas de cera, queman incienso en bracerillos de barro cocido, colocan imágenes cristianas: un crucifijo y la Virgen de Guadalupe, así como retratos de sus seres fallecidos. Los demás elementos consisten en alimentos sólidos preparados con productos de la región, botellas de bebidas embriagantes, vasos conteniendo agua o jugo de frutas, los llamados panes de muerto adornados con azúcar roja que simulan la sangre, galletas y dulces hechos con calabaza.
Sin duda alguna, la celebración de "Dìa de muertos" en México es una de las fiestas más importántes en muchas comunidades indígenas y mestizas, no obstante que no es una tradición con rasgos netamente prehispánicos, sino la fusión de dos tradiciones de mundos diferentes: el indígena y el español, representado por la religión católica. Es en sí, una mezcla de elementos culturales que da por resultado una de las fiestas mexicanas con mas trascendencia, con un toque característico de diferencia de cada región.
Haciendo una confrontación de los cultos prehispánicos y la religión cristiana, ésta sostiene que la muerte no es el fin natural de la vida, sino el paso a la vida eterna en una estadía con Dios, El concepto prehispánico, refiere que el sacrificio de la muierte-el acto de morir-, es el acceder al proceso creador que da la vida. El cuerpo muere y el espíritu es entregado a los dioses como la deuda contraída por habernos permitido vivir.
La única diferencia es que el cristianismo modifica el sacrificio de la muerte. La muerte y la salvación se tornan personales, para los cristianos el individuo es el que cuenta. Sin embargo, las creencias vuelven a fusionarse en el sentido que la vida sólo se justifica y trasciende cuando se realiza en la muerte.
Suplemento Cultural. periódico ZuNoticia. 1 noviembre de 2007.