Al maestro lo conocí en la alameda central del Distrito Federal, cuando fue la preconferencia de VIH-SIDA. Mago con el manejo de las imagenes, ilusionarias, hipnóticas, subliminales. Da gusto saber que ha hecho buenas ligas con Octavio Sánchez, coordinador de este evento en la perla tapatía.
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martes, diciembre 02, 2008
Antonio Salazar.
Al maestro lo conocí en la alameda central del Distrito Federal, cuando fue la preconferencia de VIH-SIDA. Mago con el manejo de las imagenes, ilusionarias, hipnóticas, subliminales. Da gusto saber que ha hecho buenas ligas con Octavio Sánchez, coordinador de este evento en la perla tapatía.
jueves, noviembre 27, 2008
PROGRAMA CONMEMORATIVO DEL 1 DE DICIEMBRE
“20 AÑOS DEL DIA INTERNACIONAL DE LA LUCHA & EL SIDA”
QUERÉTARO; QRO 2008
“EL CENTRO DE ORIENTACIÓN E INFORMACIÓN DE VIH/SIDA” -COIVIHS-
Te invita a que participes asistiendo o sumándote a las actividades para recordar los 20 años de la lucha internacional contra el SIDA, que se llevarán a cabo en la ciudad de Santiago de Querétaro:
Proyección de videos con temática de VIH/SIDA:
Día 24 de noviembre, 17:00 horas
Película: “AMANECER DE UN SUEÑO”:
Intenso drama sudafricano sobre una madre zulú llamada Yesterday que, al descubrir la grave enfermedad que padece, decide embarcarse en una odisea personal y una carrera contra el tiempo para lograr antes de morir que su hija, Beauty, vaya al colegio.
A través de una tragedia personal, el director Darrell Roodt refleja con crudeza el drama de social del sida en Sudáfrica, donde se estima que más del 20 por ciento de la población es portadora del VIH que da origen a esta enfermedad.
Pero el relato también denuncia la exclusión social de la etnia zulú en ese país y la violencia doméstica. Sin duda, una conmovedora historia muy parecida a la vida de muchas mujeres de México que viven con VIH, son amas de casa, madres, etc.
Día 25 de noviembre, 17:00 horas
VIDEO DOCUMENTAL: “VOCES CONTRA LA DISCRIMINACIÓN” (40 minutos de duración)
Este es un video documental que la organización AQUESEX de Qro, realizó como parte de la sensibilización social en algunos grupos socialmente vulnerabilizados, como son las personas con VIH, las chicas transgéneros, los homosexuales, las lesbianas, los travestis, las trabajadoras sexuales, los darcketos, etc.
Nos habla de lo que estas personas desgraciadamente viven en su cotidianidad. Imágenes e historias reales y muy conmovedoras, agradable para sensibilizar a la población en cuanto al estigma y la discriminación en general.
Día 26 de noviembre, 17 horas
PELÍCULA“COMPAÑEROS”: (1 hora 30 minutos).
Esta película nos habla del panorama que se vivía en New York cuando se inicio la epidemia del SIDA en aquel país, nos presenta la vida de una pareja gay, con un circulo grande de amigos, en donde se ven afectados por esta epidemia hasta entonces poco desconocida, de la amistad y el amor en pareja vinculados a una persona con VIH.
Las proyecciones del 24 al 26 de noviembre se realizarán sin costo, dentro de las instalaciones del auditorio del museo de la ciudad, ubicado en Guerrero esquina Hidalgo, Centro.
Día 30 de noviembre:
“8 FERIA DE SALUD”:
Explanada de la Alameda Hidalgo de Querétaro, 9:00 a 17:00 horas
“EXPOSICIÓN DE POSTALES CONMEMORATIVAS A LA PREVENCIÓN DEL VIH/SIDA, ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN”.
9:00 A 21:00 horas Vestíbulo del cineteatro Rosalío Solano
PROYECCION DEL VIDEO DOCUMENTAL: “ENCUENTROS URBANOS”:
Cine teatro Rosalío Solano FUNCIONES: 13:00, 16:00 Y 18.30 horas
CORTOMETRAJE: “LA OTRA MARÍA”: 14:00 horas
Auditorio de Bellas Artes, teatro: Esperanza Cabrera ubicación: Juárez esquina Independencia, Centro.
CORTOMETRAJE: “MIEDO DE QUE?” : 16:00 horas
Auditorio de Bellas Artes, teatro: Esperanza Cabrera ubicación: Juárez esquina Independencia, Centro.
OBRA DE TEATRO: “INTIMIDA”: 15:00 horas
Auditorio de Bellas Artes, teatro: Esperanza Cabrera ubicación: Juárez esquina Independencia, Centro.
PROYECCIÓN DE CORTOS Y PUBLICIDAD RELATIVA AL VIH/SIDA, ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN:
Explanada del jardín Guerrero 17:00 horas
CAMINATA NOCTURNA SILENCIOSA: 19:00 horas
Partiremos desde la esquina de Pasteur y 16 de septiembre, con veladoras, flores y mantas conmemorativas de personas fallecidas por causa del SIDA.
CEREMONIA LUCTUOSA: 20:15 horas
En esta ceremonia se dará lectura a la lista de nombres de las personas fallecidas a causa de complicación del SIDA, además de la lectura de las necesidades de las personas con VIH, y un lazo con las veladoras y flores para recordar significativamente a todas aquellas personas caídas por la epidemia.
CIERRE CON LA OBRA DE TEATRO: “MONÓLOGOS DE LA VAGINA” 21:00 horas
CINETEATRO ROSALÍO SOLANO ubicado en la calle 16 de septiembre casi esquina Guerrero, Centro.
PARTICIPANTES:
SECRETARÍA DE SALUD ESTATAL, CINETEATRO ROSALÍO SOLANO, IMSS, PRESIDENCIA MUNICIPAL, AQUESEX A.C; GOBIERNO DEL ESTADO DE QRO, COIVIHS O.B.C; DELEGACIÓN CENTRO HISTÓRICO, CONSEJO ESTATAL CONTRA LAS ADICCIONES, PULSO JOVEN, GRUPO DE MUJERES DE ALMA GRANDE, GEAP QRO, CD´S A.C; COLECTIVO RED, JURISDICCIÓN NO. 1, GRUPO DE TEATRO ARTEATRAL, CENTRO DE INTEGRACIÓN JUVENIL, MUJER LIBERTAD A.C, CEDH, MONOLOGOS DE LA VAGINA, UAQ E ISSSTE.
COIVIHS-QRO
http://www.coivihs.hi5.com
www.vidadignamexico.org
coivihs@live.com.mx
QUERÉTARO; QRO 2008
“EL CENTRO DE ORIENTACIÓN E INFORMACIÓN DE VIH/SIDA” -COIVIHS-
Te invita a que participes asistiendo o sumándote a las actividades para recordar los 20 años de la lucha internacional contra el SIDA, que se llevarán a cabo en la ciudad de Santiago de Querétaro:
Proyección de videos con temática de VIH/SIDA:
Día 24 de noviembre, 17:00 horas
Película: “AMANECER DE UN SUEÑO”:
Intenso drama sudafricano sobre una madre zulú llamada Yesterday que, al descubrir la grave enfermedad que padece, decide embarcarse en una odisea personal y una carrera contra el tiempo para lograr antes de morir que su hija, Beauty, vaya al colegio.
A través de una tragedia personal, el director Darrell Roodt refleja con crudeza el drama de social del sida en Sudáfrica, donde se estima que más del 20 por ciento de la población es portadora del VIH que da origen a esta enfermedad.
Pero el relato también denuncia la exclusión social de la etnia zulú en ese país y la violencia doméstica. Sin duda, una conmovedora historia muy parecida a la vida de muchas mujeres de México que viven con VIH, son amas de casa, madres, etc.
Día 25 de noviembre, 17:00 horas
VIDEO DOCUMENTAL: “VOCES CONTRA LA DISCRIMINACIÓN” (40 minutos de duración)
Este es un video documental que la organización AQUESEX de Qro, realizó como parte de la sensibilización social en algunos grupos socialmente vulnerabilizados, como son las personas con VIH, las chicas transgéneros, los homosexuales, las lesbianas, los travestis, las trabajadoras sexuales, los darcketos, etc.
Nos habla de lo que estas personas desgraciadamente viven en su cotidianidad. Imágenes e historias reales y muy conmovedoras, agradable para sensibilizar a la población en cuanto al estigma y la discriminación en general.
Día 26 de noviembre, 17 horas
PELÍCULA“COMPAÑEROS”: (1 hora 30 minutos).
Esta película nos habla del panorama que se vivía en New York cuando se inicio la epidemia del SIDA en aquel país, nos presenta la vida de una pareja gay, con un circulo grande de amigos, en donde se ven afectados por esta epidemia hasta entonces poco desconocida, de la amistad y el amor en pareja vinculados a una persona con VIH.
Las proyecciones del 24 al 26 de noviembre se realizarán sin costo, dentro de las instalaciones del auditorio del museo de la ciudad, ubicado en Guerrero esquina Hidalgo, Centro.
Día 30 de noviembre:
“8 FERIA DE SALUD”:
Explanada de la Alameda Hidalgo de Querétaro, 9:00 a 17:00 horas
“EXPOSICIÓN DE POSTALES CONMEMORATIVAS A LA PREVENCIÓN DEL VIH/SIDA, ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN”.
9:00 A 21:00 horas Vestíbulo del cineteatro Rosalío Solano
PROYECCION DEL VIDEO DOCUMENTAL: “ENCUENTROS URBANOS”:
Cine teatro Rosalío Solano FUNCIONES: 13:00, 16:00 Y 18.30 horas
CORTOMETRAJE: “LA OTRA MARÍA”: 14:00 horas
Auditorio de Bellas Artes, teatro: Esperanza Cabrera ubicación: Juárez esquina Independencia, Centro.
CORTOMETRAJE: “MIEDO DE QUE?” : 16:00 horas
Auditorio de Bellas Artes, teatro: Esperanza Cabrera ubicación: Juárez esquina Independencia, Centro.
OBRA DE TEATRO: “INTIMIDA”: 15:00 horas
Auditorio de Bellas Artes, teatro: Esperanza Cabrera ubicación: Juárez esquina Independencia, Centro.
PROYECCIÓN DE CORTOS Y PUBLICIDAD RELATIVA AL VIH/SIDA, ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN:
Explanada del jardín Guerrero 17:00 horas
CAMINATA NOCTURNA SILENCIOSA: 19:00 horas
Partiremos desde la esquina de Pasteur y 16 de septiembre, con veladoras, flores y mantas conmemorativas de personas fallecidas por causa del SIDA.
CEREMONIA LUCTUOSA: 20:15 horas
En esta ceremonia se dará lectura a la lista de nombres de las personas fallecidas a causa de complicación del SIDA, además de la lectura de las necesidades de las personas con VIH, y un lazo con las veladoras y flores para recordar significativamente a todas aquellas personas caídas por la epidemia.
CIERRE CON LA OBRA DE TEATRO: “MONÓLOGOS DE LA VAGINA” 21:00 horas
CINETEATRO ROSALÍO SOLANO ubicado en la calle 16 de septiembre casi esquina Guerrero, Centro.
PARTICIPANTES:
SECRETARÍA DE SALUD ESTATAL, CINETEATRO ROSALÍO SOLANO, IMSS, PRESIDENCIA MUNICIPAL, AQUESEX A.C; GOBIERNO DEL ESTADO DE QRO, COIVIHS O.B.C; DELEGACIÓN CENTRO HISTÓRICO, CONSEJO ESTATAL CONTRA LAS ADICCIONES, PULSO JOVEN, GRUPO DE MUJERES DE ALMA GRANDE, GEAP QRO, CD´S A.C; COLECTIVO RED, JURISDICCIÓN NO. 1, GRUPO DE TEATRO ARTEATRAL, CENTRO DE INTEGRACIÓN JUVENIL, MUJER LIBERTAD A.C, CEDH, MONOLOGOS DE LA VAGINA, UAQ E ISSSTE.
COIVIHS-QRO
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www.vidadignamexico.org
coivihs@live.com.mx
miércoles, agosto 27, 2008
Sexualidad: tu futuro en libertad.
Por Sara Lovera.
Nada más terrible para la generación del 68, de París a México, que la aparición del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/Sida).
Su aparición nos cuestionó profundamente y nos hizo valorar nuestra fragilidad humana. Habíamos impreso a nuestra existencia el slogan “haz del amor y no la guerra”, con la convicción de que nunca más queríamos otro Vietnam y soñamos con derribar los prejuicios y ataduras heredadas de una visión reducida, sitiada por el prejuicio y el control de nuestros cuerpos y nuestras vidas, como decía Margaret Reed.
La aparición de la pandemia, como surgieron en la época de los reyes católicos la sífilis y la gonorrea, no hubiera sido jamás tan devastadora si los cambios con que soñó mi generación hubieran operado más rápido.
Ahora si no hacemos algo radical y profundo, según las cifras oficiales de ONUSIDA, en el 2031 habrá 88 millones de personas con VIH en el mundo. En los próximos 15 años podríamos pasar de 40 millones, estimando el subregistro, a 60 millones.
La situación obliga a atender eso que nos está matando. Y obliga a replantearnos una revolución social, que cambie el cómo nos relacionamos, que admita que es necesario revalorar a las mueres. Según la misma fuente el número de mujeres infectadas alcanzó a los 15.4 millones de personas, 48% de los que padecen la seropositividad. O sea la pandemia se “feminiza”.
Y otra vez, como en cada conferencia mundial, de población, de la mujer, de derechos humanos, de pobreza, de sida, la misma cantaleta: urge reconocimiento de humanas a las mujeres; respeto a la diversidad; aplicación de leyes y acuerdos firmados para detener abusos, discriminaciones, miserias humanas y violencia contra lo que no está de acuerdo con nuestra mísera y constreñida idea de la vida.
Y otra vez promesas, disposición declarativa de recursos, que no aparecen. En México, apenas 25% de las personas tiene cobertura universal.
Pero lo más importante es que las discusiones que se hicieron en México dejaron en claro que un asunto primordial es la prevención con el catecismo de mi generación: con libertad y educación, con conocimiento integral sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos, con visión de paz y generosidad.
Pero no. Todo se hace riña política. Marcelo Ebrard, Jede de Gobierno de la capital de la República, tuvo el tino de dar a conocer un libro sobre sexualidad llamado “Tu futuro en libertad”, para tercero de secundaria y primero de bachillerato.
Escrito por diez especialistas, entre ellos Javier Cabral, el mero director de Prevención y Participación Social de la Secretaría de Salud, autor y promotor de la educación sexual desde hace más de dos décadas, que opina que es complementario y debe distribuirse.
Cabral me dijo que el libro es científico, que es complementario, que va a servir si se distribuye, pero no, los amigos o enemigos de Felipe Calderón lo condenaron de inmediato, hablan de frenarlo, en fin, abrieron la guerra.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) declaró, anticipadamente, que el libro del Gobierno del Distrito Federal (GDF) no puede ser distribuido porque lo tiene que analizar un Consejo Técnico. Ese consejo, según me dijo Cabral, lo avalará.
No obstante, al mismo tiempo empezó a circular otro libro, éste con todo el peso del poder y apoyo de la SEP, según declararon las integrantes de grupos civiles como Dimesex y Católicas por el derecho a decidir.
Este es un libro editado por un membrete llamado Red Familia, que según José Aguilar Gil, presidente de Democracia y Sexualidad, promueve la abstinencia y pone en duda lo que todos los expertos del mundo y sus alrededores reconocen con frustración: sin vacuna a la vista y pronto, la única forma para evitar la infección es usar condón., femenino o masculino, y una real educación sexual.
Educar en libertad, en efecto. Además se necesita reconocer el derecho al placer y a la salud sexual. El libro de la Red Familia, que ese sí se está distribuyendo por los órganos oficiales, se llama Salud y sexualidad humana, para primero de secundaria.
Hay discusión sobre los contenidos del libro conservador. Pero habría que hacer una discusión sobre la potestad gubernamental de decidir promover la vida o promover la muerte, porque contra la realidad no hay mucho que hacer, las personas en México inician sus relaciones sexuales entre los 13 y 16 años.
Claro, el autoritarismo y el dogmatismo se caracterizan por o razonar. Se montan en la atalaya y dicen que ellos tienen la verdad. Es actitud que destruye amistades, familias, grupos sociales, equipos de trabajo y acaba por destruir comunidades y sociedades.
El dogmatismo, amigo entrañable del poder conciencie o inconsciente, de yo tengo la verdad, ha impedido disminuir el mal, como se vio en esta jornada de millones de palabras sobre SIDA: los pobres, las mujeres, los y las adolescentes son las víctimas.
Informar sin educar no es suficiente; informar por encima sin razonar y construir nuevas capacidades para la vida, n sirve; fortalecer a las mujeres con herramientas profundas y no con palabras, es imperativo.
Desterrar la demagogia y la palabrería, evitar a intelectuales que sólo eso usan, por ejemplo, hablando de la violencia y siendo profundamente violentos en su vida diaria, en su espacio de trabajo, mucho más violentos que un grito, porque el silencio suele ser destructor y responsable de no enfrentar un problema hasta que revienta, y no de la mejor forma.
Ese silencio que se quiere imponer para hablar de sexualidad, puede acabar por destruirnos.
Nada más terrible para la generación del 68, de París a México, que la aparición del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/Sida).
Su aparición nos cuestionó profundamente y nos hizo valorar nuestra fragilidad humana. Habíamos impreso a nuestra existencia el slogan “haz del amor y no la guerra”, con la convicción de que nunca más queríamos otro Vietnam y soñamos con derribar los prejuicios y ataduras heredadas de una visión reducida, sitiada por el prejuicio y el control de nuestros cuerpos y nuestras vidas, como decía Margaret Reed.
La aparición de la pandemia, como surgieron en la época de los reyes católicos la sífilis y la gonorrea, no hubiera sido jamás tan devastadora si los cambios con que soñó mi generación hubieran operado más rápido.
Ahora si no hacemos algo radical y profundo, según las cifras oficiales de ONUSIDA, en el 2031 habrá 88 millones de personas con VIH en el mundo. En los próximos 15 años podríamos pasar de 40 millones, estimando el subregistro, a 60 millones.
La situación obliga a atender eso que nos está matando. Y obliga a replantearnos una revolución social, que cambie el cómo nos relacionamos, que admita que es necesario revalorar a las mueres. Según la misma fuente el número de mujeres infectadas alcanzó a los 15.4 millones de personas, 48% de los que padecen la seropositividad. O sea la pandemia se “feminiza”.
Y otra vez, como en cada conferencia mundial, de población, de la mujer, de derechos humanos, de pobreza, de sida, la misma cantaleta: urge reconocimiento de humanas a las mujeres; respeto a la diversidad; aplicación de leyes y acuerdos firmados para detener abusos, discriminaciones, miserias humanas y violencia contra lo que no está de acuerdo con nuestra mísera y constreñida idea de la vida.
Y otra vez promesas, disposición declarativa de recursos, que no aparecen. En México, apenas 25% de las personas tiene cobertura universal.
Pero lo más importante es que las discusiones que se hicieron en México dejaron en claro que un asunto primordial es la prevención con el catecismo de mi generación: con libertad y educación, con conocimiento integral sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos, con visión de paz y generosidad.
Pero no. Todo se hace riña política. Marcelo Ebrard, Jede de Gobierno de la capital de la República, tuvo el tino de dar a conocer un libro sobre sexualidad llamado “Tu futuro en libertad”, para tercero de secundaria y primero de bachillerato.
Escrito por diez especialistas, entre ellos Javier Cabral, el mero director de Prevención y Participación Social de la Secretaría de Salud, autor y promotor de la educación sexual desde hace más de dos décadas, que opina que es complementario y debe distribuirse.
Cabral me dijo que el libro es científico, que es complementario, que va a servir si se distribuye, pero no, los amigos o enemigos de Felipe Calderón lo condenaron de inmediato, hablan de frenarlo, en fin, abrieron la guerra.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) declaró, anticipadamente, que el libro del Gobierno del Distrito Federal (GDF) no puede ser distribuido porque lo tiene que analizar un Consejo Técnico. Ese consejo, según me dijo Cabral, lo avalará.
No obstante, al mismo tiempo empezó a circular otro libro, éste con todo el peso del poder y apoyo de la SEP, según declararon las integrantes de grupos civiles como Dimesex y Católicas por el derecho a decidir.
Este es un libro editado por un membrete llamado Red Familia, que según José Aguilar Gil, presidente de Democracia y Sexualidad, promueve la abstinencia y pone en duda lo que todos los expertos del mundo y sus alrededores reconocen con frustración: sin vacuna a la vista y pronto, la única forma para evitar la infección es usar condón., femenino o masculino, y una real educación sexual.
Educar en libertad, en efecto. Además se necesita reconocer el derecho al placer y a la salud sexual. El libro de la Red Familia, que ese sí se está distribuyendo por los órganos oficiales, se llama Salud y sexualidad humana, para primero de secundaria.
Hay discusión sobre los contenidos del libro conservador. Pero habría que hacer una discusión sobre la potestad gubernamental de decidir promover la vida o promover la muerte, porque contra la realidad no hay mucho que hacer, las personas en México inician sus relaciones sexuales entre los 13 y 16 años.
Claro, el autoritarismo y el dogmatismo se caracterizan por o razonar. Se montan en la atalaya y dicen que ellos tienen la verdad. Es actitud que destruye amistades, familias, grupos sociales, equipos de trabajo y acaba por destruir comunidades y sociedades.
El dogmatismo, amigo entrañable del poder conciencie o inconsciente, de yo tengo la verdad, ha impedido disminuir el mal, como se vio en esta jornada de millones de palabras sobre SIDA: los pobres, las mujeres, los y las adolescentes son las víctimas.
Informar sin educar no es suficiente; informar por encima sin razonar y construir nuevas capacidades para la vida, n sirve; fortalecer a las mujeres con herramientas profundas y no con palabras, es imperativo.
Desterrar la demagogia y la palabrería, evitar a intelectuales que sólo eso usan, por ejemplo, hablando de la violencia y siendo profundamente violentos en su vida diaria, en su espacio de trabajo, mucho más violentos que un grito, porque el silencio suele ser destructor y responsable de no enfrentar un problema hasta que revienta, y no de la mejor forma.
Ese silencio que se quiere imponer para hablar de sexualidad, puede acabar por destruirnos.
sábado, agosto 09, 2008
El Homo Rodans informa

La segunda preconferencia mundial de pueblos indígenas, originarios y afrodescendientes frente al VIH-SIDA se desarrolló del 31 de julio al 2 de agosto, y reunió a activistas representantes de 13 países que incluyeron a latinoamerica, Nueva Zelanda, Canadá, Australia y Senegal.
(Genara Cruz.)
Y aunque se había pactado con el gobierno federal brindarle todas las facilidades a los activistas de los países hermanos latinoamericanos, el acuerdo no se cumplió. A muchos de ellos se les exigió reportar un número de cuenta bancaria para poder ingresar a México, siendo que los activistas provienen de las zonas rurales de sus países y la mayoría de ellos no manejan cuentas bancarias. Amaranta denunció estos atropellos en la recepción de bienvenida para el disgusto del estado presidencial.
Tuve la oportunidad de conversar e intercambiar puntos de vista con añejos activistas e investigadores, se aprende más en este tipo de reuniones que en cualquier otro colegio o universidad.
El basto mosaico multicultural latinoamericano exige distintos momentos y estrategias de intervención en materia de prevención y atención del VIH-SIDA, el panorama para los pueblos originarios se torna aún mas difícil y el tema no prevalece en las agendas políticas de muchos países.
El caso de Chile es una invitación al pronunciamiento de la comunidad internacional. Su constitución política ni siquiera menciona a los pueblos indios, pareciera que no existen, se les niega su reconocimiento en las leyes y por ende su existencia real, no existen campañas de prevención en los medios de comunicación con enfoque étnico y los accesos a la salud pública son percibidos como poco significativos.
Adolecemos de una definición amplia e integradora del concepto de indígena, mas allá del folklorismo, como punto de partida en el diseño de programas de salud pública, y sobre todo evitar dar por sentado que el indígena posee una orientación sexual heterosexual. Los modelos de intervención en dichos grupos deben buscar el empoderamiento, combatir el poder y la colonización, integrando los aspectos lingüísticos, espirituales, escala de valores y la cosmogonía, por tanto no deberán se nunca sectoriales, mas bien específicos.
Una constante en nuestros pueblos del tercer mundo es la búsqueda de movilidad social fuera de los lugares de origen. La migración ha sido identificada como un poderoso factor en el fenómeno de la ruralización del VIH-SIDA, aunque claro que no es el único, ya que los valores y creencias de nuestros pueblos sobre el uso del preservativo o condón, conforman otro poderoso factor a considerar. La migración trae consigo modificaciones en la sexualidad: al no tener la vigilancia de la comunidad y aprovechando el anonimato, se adquieren otras prácticas sexuales, algunas de alto riesgo, que elevan la probabilidad de contagio si consideramos que en sus lugares de origen se rechaza el uso de protección durante las relaciones sexo-genitales, por considerarlo de poca importancia o contradecir sus esquemas de valores culturales. Las infecciones en la población femenina dentro de las comunidades indígenas, tienen relación con el concepto de entrega total, donde la posesión del otro debe ser "al natural" y donde el condón significa una barrera para el "amor". La población migrante, en su condición de ilegalidad, tiene menos información y acceso a los servicios de salud o a los programas de atención en salud sexual.
Durante las mesas de trabajo de la preconferencia ( se le llama así porque no figura en la agenda de actividades oficiales de la Conferencia Internacional del SIDA) conversé con Genara y Nancy, dos mujeres que se han involucrado con las luchas sociales en la zona norte del estado de veracrúz, y con quienes en un futuro estaremos planificando algunas acciones de intervención para nuestros pueblos de la huasteca.
El sábado nos trasladamos a la Primera Marcha Internacional contra el estigma, la discriminación y la homofobia. La cantidad de participantes no llenó las expectativas de los organizadores, sin embargo como primer momento me parece interesante la respuesta. Lo que hizo falta fueron consignas políticas y en especial, se extrañó la participación de la sociedad civil, me habría gustado marchar acompañado de personas con capacidades diferentes, tatuados, chicos banda y otros grupos históricamente marginados.
Quizá la ganancia mas significativa en todas estas jornadas, ha sido un regalo del universo, ha sido la confirmación de una sospecha, de una intuición, el desenlace de tantas señales, de tantos nudos y vueltas de tuercas que en los últimos meses me habían cansado y fastidiado las ganas de seguir en pie de lucha. Conocer a Javier, mi compañero, mi amigo, mi inspiración, mi esperanza, mi amante, mi amor que da sentido y lógica a todas las cosas en las que creo y por las que me mantengo en movimiento. Agradezco a la vida por haberme puesto en mi camino a un hombre así de maravilloso. Te amo Mar-mol-ejo.
jueves, marzo 27, 2008
Placer sin rodeos.
El sexo sin preámbulos es buscado en más lugares de los imaginados. Las identidades no importan, la prevención no existe. Sólo la calentura que crea lenguajes sin palabras para ligar y satisfacer las ganas. En este reportaje, primera de dos partes, se describen algunas de las múltiples formas de gozar sin comprometerse a nada con nadie.
Por Antonio Contreras.
“Tener sexo anónimo fue un descubrimiento en muchos sentidos. Para empezar, jamás me imaginé que me fuera a gustar tanto. Durante mucho tiempo critiqué los cuartos oscuros, los clubes de sexo y los baños públicos porque creía que sólo entraban viejitos o chavos no muy agraciados. Error. Descubrí que asiste todo tipo de gente, como para que nadie se quede con las ganas; descubrí también mis facetas exhibicionista y vouyerista”. Quien habla es Rodolfo, de 32 años. Dice que dos o tres veces al mes acude a alguno de esos lugares para tener sexo “sin compromiso”.
El sexo sin compromiso es la premisa básica del sexo anónimo, el cual ocurre en espacios públicos o semipúblicos entre personas que se desconocen y que quizá nunca más se vuelvan a ver. Es un fenómeno casi exclusivamente masculino en el que las etiquetas de la orientación sexual no caben. Es sexo y nada más. En México, como en muchos otros países, se puede practicar sexo anónimo en parques, gimnasios, callejones, campus universitarios, servicios sanitarios de mercados y tiendas departamentales, etcétera. El sexo anónimo se diferencia del sexo casual en que este último sucede cuando en un espacio y tiempo determinados coinciden dos o más personas calientes y dispuestas a satisfacerse mutuamente.
El sexo anónimo no es casual: se busca. Y los lugares para encontrarlo son los cines porno, cuartos oscuros, clubes de sexo y saunas públicos, además de otros sitios cuya vigencia depende del grado de anonimato que conserven, o sea, hasta que autoridades administrativas o policiacas o ladrones y extorsionadores hagan acto de presencia. Por ello, es difícil inventariar los puntos donde hay actividad sexual anónima. Internet y más recientemente los celulares con bluetooth se han revelado como eficaces medios para conseguir sexo anónimo.
El tacto toma la palabra.
Aunque a los cines porno acude todo tipo de gente, predomina un perfil viril. Se trata en su mayoría de hombres que tienen sexo con otros hombres, concepto que define una práctica más que una identidad sexogenérica. “No soy gay, pero ¿a quién no le gusta que se la mamen?”, comenta un parroquiano, quien apenas sospechó que se le estaba entrevistando, abandonó la sala.
La mecánica del ligue es sencilla. En un primer momento, los hombres que desean ser felados deambulan por los pasillos para ser vistos, posteriormente ocupan una butaca, cuidando que las butacas de a los lados estén vacías, para que el interesado se siente junto a él. Es un código que se aprende instintivamente y da resultado cuando al primer hombre no le interesa quién le practique el sexo oral. Para los más experimentados, el deambular se acompaña de cruce de miradas y actitud corporal. En estos casos hay búsqueda específica de pareja sexual, es decir, se compara y se selecciona de entre los asistentes.
La comunicación verbal no es necesaria; de hecho, cualquier intento de establecer una plática pone en riesgo el acto sexual, que se reduce al desahogo de una necesidad. “No vine a conocer a nadie, sólo quería ver la película porque se aprende mucho… Sí, posturas, técnicas…”, se justifica el parroquiano antes de marcharse.
Como él, muchos de los asistentes niegan ser asiduos a los cines porno. Simplemente pasaban por acá, están haciendo tiempo o sólo querían distraerse. Por esta razón, la interacción social antes o después del sexo, así como la posibilidad de una relación futura es prácticamente inexistente. En el transcurso de una función se pudo observar a dos hombres, en diferentes butacas, aparentar que dormían mientras eran felados. Así, en los cines porno la experimentación sexual se constriñe a la masturbación mutua o al sexo oral, mejor conocido como guagüis.
De acuerdo con la investigación Los locales de sexo anónimo como instituciones sociales, de los españoles Fernando Villamil y María Isabel Jociles, los aficionados al sexo anónimo “tienden a separar tajantemente la actividad encaminada a tener sexo del resto de actividades, de forma que sexualidad es precisamente aquello que no es sociabilidad. En este esquema, el sexo es concebido como necesidad, desahogo, instinto.”
El lenguaje del cuerpo
Otro territorio del sexo anónimo son los baños públicos, específicamente en los “vapores y turcos generales”. Si en los cines pueden darse casos de personas que ignoraban lo que sucede dentro, en estos lugares la finalidad de los asistentes es explícita: sexo. Quienes ingresan a los cuartos de vapor y sauna saben lo que ocurre ahí, aunque finjan que no. La desnudez de sus cuerpos los delata.
La clientela es diversa, lo mismo que las fisonomías. Los hay jóvenes y no tanto, delgados y obesos, aunque son mayoría los cuerpos medianos. Las prácticas sexuales van desde la masturbación hasta la penetración. Los encargados de los baños y los masajistas —donde los hay— permanecen en el área de regaderas y no hay nada que identifique el lugar como gay: ni banderas de arco iris ni carteles de prevención de infecciones de transmisión sexual. Aquí se viene a pasar un buen rato, no a hacer conciencia.
Ernesto afirma no ser gay, sino “sólo calenturiento”. Acepta que acude con frecuencia a los baños públicos, porque “aquí la gente no tiene tantas broncas para tener sexo. Empecé a venir hace como dos años —ahora tiene 28— y seguiré viniendo después de que me case… Sí, claro, todos nos tenemos que casar, ¿no? Experiencias desagradables no he tenido. Bueno, tal vez la primera vez. Un señor se sentó junto a mí, aquí en el vapor, y me dijo que esto de los baños era algo así como una hermandad, que tenía que aflojar con todos para que pudiera seguir viniendo. La verdad sí me asustó. Me salí y tardé como 15 días en regresar”.
Para conseguir sexo no hay que hablar, el lenguaje corporal basta. Una erección es una invitación más que evidente. Las charlas previas o posteriores al sexo son por lo general irrelevantes, ya que parte del atractivo de estos espacios es la sensación de lo prohibido, de lo fugaz, sin necesidad de entablar inútiles conversaciones o tediosos cortejos.
Jacobo Schifter Sikora, en su libro Caperucita rosa y el lobo feroz, un estudio sobre el sexo anónimo en Costa Rica, escribe: “El sexo público es un lenguaje que se escribe con el cuerpo. Podríamos más bien aducir que llegamos a conocer más íntimamente a una persona que nos representa un guión de sus deseos más profundos, que a otra que nos habla como una cotorra.” Rodolfo, quien fue abordado en el área de regaderas cuando se alistaba para irse, acepta que los baños públicos lo “prenden”. Lo único que le desagrada, dice, es la insistencia de algunas personas. “Si alguien que no te gusta te mete mano, lo haces a un lado y ya, pero hay otros que son aferrados y quieren a huevo tener sexo contigo. ¿Una experiencia agradable? Pues todas, pero la mejor fue la primera vez que vine, cuando descubrí que soy exhibicionista. Estaba con un chavo que me gustó mucho desde que lo vi. (Sentados en la banca del vapor) nos estábamos fajando y masturbando. A punto de eyacular abrí los ojos porque quería ver su expresión, y me di cuenta que varios nos estaban mirando; eso me excitó muchísimo y lancé chorros de semen. Los que miraban empezaron a aplaudir… ja, ja… no es cierto, pero dos o tres se vinieron al mismo tiempo que yo y eso me hizo sentir ¡uf!”
Riesgos del sexo anónimo.
Con todo lo placentera que pueda ser la experiencia, el sexo anónimo conlleva riesgos que es preciso considerar. En primer término, la probabilidad de contraer infecciones de transmisión sexual si se practica el sexo inseguro. En segundo lugar la posibilidad de ser asaltado o extorsionado. En el DF, la Ley de Cultura Cívica prohíbe ejercer o solicitar servicios sexuales, amparo legal para los operativos policiacos que de cuando en cuando se realizan en lugares de encuentro como los descritos. Riesgos que, quizá en algunos, no hacen más que multiplicar la excitación.
Suplemento Letra S. Jueves 6 de marzo de 2008.
viernes, noviembre 30, 2007
• 1 de noviembre
XIV Velada en Memoria de las Personas Fallecidas por VIH/SIDA
Alameda Central, junto al Hemiciclo a Juárez, Cd. México.
de las 10:00 a las 20:00 horas
Informes: Enrique Adar 044-55-1358 1276,
xiv_velada_sida@yahoo.com.mx
XIV Velada en Memoria de las Personas Fallecidas por VIH/SIDA
Alameda Central, junto al Hemiciclo a Juárez, Cd. México.
de las 10:00 a las 20:00 horas
Informes: Enrique Adar 044-55-1358 1276,
xiv_velada_sida@yahoo.com.mx
lunes, julio 30, 2007
Sexo, varones y riesgos en las islas de Pemex.
Los trabajadores de las plantas petroleras, aislados durante días en medio del océano, están sujetos a riesgos para su salud sexual. En este reportaje se describe la situación en Ciudad del Carmen, Campeche, donde las infecciones por VIH aumentan y las acciones preventivas dirigidas a grupos vulnerables aún son limitadas por los prejuicios.
Por Christian Rea Tizcareño.
Durante 14 días permanecen encerrados dentro de una de las cien plataformas petroleras que existen en Campeche. Vienen principalmente de Tampico, Veracruz, Tabasco. También hay extranjeros y gente de los pueblos cercanos. La mayoría son hombres que para incorporarse al ambiente laboral de Petróleos Mexicanos (Pemex) necesitan tener liberada la cartilla militar, estudios mínimos de secundaria o bachillerato, comprobante de domicilio y un examen médico que incluya la prueba de VIH/sida, un requisito prohibido por la Norma Oficial Mexicana en materia de VIH/sida. El Jarocho, quien proviene de “uno de los lindos puertos de Veracruz”, cuenta la vida de esos hombres dentro de una plataforma localizada en Ciudad del Carmen, municipio isleño que ocupa el primer lugar en incidencia acumulada de casos de VIH/sida en Campeche. Según él, “la mayoría de los gays declarados se ubican en la cocina del lugar; son unos diez”. Pero también hay varones asumidos como heterosexuales que disfrutan de encuentros con personas de su mismo sexo, los cuales no forman una cifra visible. El Jarocho pertenece a estos últimos y prefiere quedar en el anonimato.
El “ligue” entre “machos” y el sida.
Una sábana azul que se disuelve con el cielo rodea la plataforma, donde viven de cotidiano unas cien personas. Ahí, algunos varones se “ligan” secretamente dentro de un ambiente social en donde “ser macho” es el trofeo que se tiene que ganar a toda costa. “Lo que más se da es el sexo oral, el faje y el toqueteo. Buscas lugares ocultos para evitar burlas, señalamientos o apodos femeninos. Puede ser un taller, una oficina, o hasta en los consultorios médicos”, menciona El Jarocho.Dice que la Secretaría de Salud (Ssa) estatal “si acaso una o dos veces” les ha llevado pláticas sobre VIH/sida a él y a sus compañeros. “De homofobia y discriminación, ninguna”. El Jarocho es ingeniero electromecánico y hace cinco años siguió los pasos de su padre cuando dejó a su familia para incorporarse a la paraestatal más importante de México. “Es muy difícil que se dé un caso de VIH a bordo, porque las compañías privadas hacen exámenes y Pemex, por igual, cada año está haciendo un examen general, de acuerdo con la cláusula 106 del contrato colectivo”, comenta.Si algún trabajador resulta VIH positivo, su contrato puede darse por terminado o restringido “para evitar que propague el virus”. Si es restringido, “ya no se le permite volver a plataforma y se le regresa a tierra a trabajar con un puesto y un salario inferior al que tenía —60 o 70 por ciento menor— y Pemex tiene la obligación de pagarle los medicamentos”, explica el Jarocho.Sin embargo, según información de la Ssa estatal, Pemex, de 1985 a la fecha, registra sólo dos casos de sida atendidos, de los 776 que han ocurrido en la entidad.
El auge del petróleo
En cuanto a incidencia acumulada de casos de sida a nivel nacional, Campeche ocupa el décimo primer lugar. Alrededor de 75 por ciento de las personas se infectaron entre los 20 y 44 años de edad. Por cada cinco hombres seropositivos, hay una mujer. De éstos, sólo 42.9 por ciento aún viven, y los focos rojos están en los hombres que tienen sexo con otros hombres, quienes representan cerca del 80 por ciento de los campechanos afectados por la epidemia. La zona más afectada es, precisamente la que concentra las instalaciones de Pemex en la entidad: Ciudad del Carmen.Alberto Poot, secretario técnico del Consejo Estatal sobre sida (Coesida), y la doctora Catalina Domínguez, responsable del Programa Estatal de VIH/sida, señalan que la industria petrolera —principal bastión económico de la zona— y el turismo han convertido en una urbe cosmopolita a la isla, en donde conviven personas de todas partes de México y del mundo.El problema —añade Poot— no está en los gays, ni en el trabajo sexual, sino en los hombres que tienen sexo con hombres y que se consideran heterosexuales, según lo han revelado estudios epidemiológicos en amas de casa que fueron infectadas por sus maridos y también porque la mayoría de los varones registrados como seropositivos, tiempo después de adjudicarse una orientación heterosexual, confesaron haber sostenido prácticas homosexuales sin protección. A diferencia de otras ciudades de la República, en Ciudad del Carmen no existe una zona de tolerancia. De esta manera, las prácticas homosexuales se llevan a cabo dentro y fuera de la plataforma en la clandestinidad. Además existe una violación de derechos humanos cuando se les obliga a los trabajadores a practicarse involuntariamente la prueba de VIH; no existe una ley local contra la discriminación que lo impida. Los casos de VIH/sida de Pemex se van entonces a la Ssa, indica Domínguez.
Prevención por abajo del aguaEn cuanto a prevención, el Programa Estatal de VIH/sida ha instrumentado campañas dirigidas a la población en general, sobre todo en época de carnaval y cerca del Día Mundial de Lucha Contra el Sida. Igualmente, reparte a través de las organizaciones civiles unos 250 mil condones anuales. Sin embargo, no ha coordinado una estrategia específica y permanente con los varones con prácticas homosexuales. En 2005 a este sector solamente se le distribuyeron 20 mil trípticos, pero “por debajo del agua”, luego de que la mayoría de los miembros del Coesida se opusieran a la difusión del material con el argumento de que contenía “imágenes agresivas” de sexo anal y oral, y besos entre varones, según dijo Lorenzo Bravo, presidente de la asociación civil “Mano a mano”. Respecto a la problemática de VIH en plataformas, Bravo expresa: “Los de la jurisdicción del Carmen vienen a pedir que hagamos algo. Derechos Humanos dice ‘no podemos hacer nada’, porque por desgracia Pemex se cubre bien las espaldas con las empresas filiales, que son particulares. ¿Por qué demonios no se someten a las leyes de la nación? Nadie puede estar por encima de la Constitución, ¿acaso, igual que el Ejército, se creen un mundo o gobierno aparte?”. En Carmen —como la nombran sus poco menos de 200 mil habitantes— existen dos organizaciones no gubernamentales que luchan contra la homofobia y el VIH/sida: “Lazos de Vida” y “Por un Carmen sin discriminación”. Representantes de ambas coinciden en que los esfuerzos se tienen que multiplicar para que El Jarocho, sus colegas y sus “ligues” o “contactos” no sucumban ante la desinformación y la violación evidente de los derechos humanos y laborales.
* Este texto forma parte de la “Estrategia de Comunicación e Información de Combate a la Homofobia y Discriminación para Crear Climas Favorables para la Prevención del VIH”, apoyada por Censida en 2006.
Tomado del Suplemento Letra S Número 132. Periódico La Jornada.
lunes, mayo 21, 2007
Caminata nocturna por la Lucha contra el sida, 2007.

2 de junio
Caminata nocturna por la Lucha contra el sida, 2007
“México por la vida, alto al sida”
En memoria de las personas que han fallecido por sida y en apoyo a las que viven con VIH.
Feria informativa y talleres a partir de las 12:00 horas en el Hemiciclo a Juárez
Salida al Zócalo capitalino: 18:00
Informes: Diversum México, tel. 5355-8529
Redsida, tel. 5741-1475,
Cappsida, tel. 5740-3402,
Voz y VIHda, tel. 2228-2985.
miércoles, febrero 21, 2007
Avala SCJN que Fuerzas Armadas prescindan de elementos con VIH-Sida.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró constitucional el Artículo 24 fracción IV de la Ley del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas, que señala que un soldado quedará inutilizado cuando presente diversas enfermedades.
México, 20 Feb (Notimex).- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró constitucional el Artículo 24 fracción IV de la Ley del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas, que señala que un soldado quedará inutilizado cuando presente diversas enfermedades.
En la sesión de este martes el pleno del máximo tribunal de justicia del país aprobó la constitucionalidad de ese artículo por nueve votos a favor y uno en contra y con ello se avala el uso del término "inutilizado" que se aplica a un soldado cuando no puede ejercer por algún impedimento las labores de las Fuerzas Armadas.
Ese precepto fue utilizado por el Ejército Mexicano para dar de baja a 11 de sus efectivos luego de que se comprobó que eran portadores del virus causante del Sida, por lo que se inconformaron y pidieron el amparo de la justicia federal.
Posteriormente los ministros de la Corte dieron paso a la discusión de otro artículo, el 226 de esa misma ley, en la que se establecen categorías para la determinación y grados de accidentes o enfermedades que den origen a retiro por inutilidad.
En el numeral 45 de la segunda categoría de padecimientos que pueden causar inutilidad de un miembro de las Fuerzas Armadas se contempla la "seropositividad a los anticuerpos contra los virus de la inmunodeficiencia humana confirmada con pruebas suplementarias".
El ministro Ramón Cossío Díaz dio a conocer un análisis de la Academia Mexicana de Ciencias para determinar si una persona infectada seropositiva está inutilizada para el trabajo, lo que llevó a los especialistas a asegurar que no es motivo de exclusión.
También hizo referencia a las leyes y prácticas de las instituciones militares de países como Canadá y Bélgica, donde se encontró que cuando una persona es seropositiva se le ocupa en otras funciones castrenses y lo único para lo que se considera no es apta es para pilotear un avión.
En ese caso Cossío Díaz argumentó que el VIH y el SIDA no deben ser considerados como una causa inmediata imputable para que los individuos afectados sean suspendidos de ninguna actividad ni específicamente de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo fue evidente la posición dividida de los ministros de la SCJN, pues Mariano Azuela planteó que si bien se puede proteger un derecho de un trabajador de las Fuerzas Armadas también el Estado debe cumplir con su obligación de velar por el interés general de una comunidad que en este caso es la de las Fuerzas Armadas.
En ese sentido aseguró que evitar el contagio queda en manos del propio enfermo, que nadie puede garantizar que éste cumplirá con las normas de protección y que no infectará a sus compañeros.
También coincidió con la posición del ministro Sergio Valls Hernández, quien aseguró que no se trata de dar solución a un problema laboral, pero en cualquiera de sus casos debe tomarse en cuenta que el régimen laboral, como el de justicia de las Fuerzas Armadas es un régimen de excepción.
Por ello las Fuerzas Armadas no se rigen laboralmente por el Artículo 123 de la Constitución, sino que existen otros términos legales para su regulación.
No obstante también existe la justicia militar y por ello es que fue necesario analizar desde el punto de vista castrense la palabra inutilizado que tiene connotaciones muy diferentes.
México, 20 Feb (Notimex).- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró constitucional el Artículo 24 fracción IV de la Ley del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas, que señala que un soldado quedará inutilizado cuando presente diversas enfermedades.
En la sesión de este martes el pleno del máximo tribunal de justicia del país aprobó la constitucionalidad de ese artículo por nueve votos a favor y uno en contra y con ello se avala el uso del término "inutilizado" que se aplica a un soldado cuando no puede ejercer por algún impedimento las labores de las Fuerzas Armadas.
Ese precepto fue utilizado por el Ejército Mexicano para dar de baja a 11 de sus efectivos luego de que se comprobó que eran portadores del virus causante del Sida, por lo que se inconformaron y pidieron el amparo de la justicia federal.
Posteriormente los ministros de la Corte dieron paso a la discusión de otro artículo, el 226 de esa misma ley, en la que se establecen categorías para la determinación y grados de accidentes o enfermedades que den origen a retiro por inutilidad.
En el numeral 45 de la segunda categoría de padecimientos que pueden causar inutilidad de un miembro de las Fuerzas Armadas se contempla la "seropositividad a los anticuerpos contra los virus de la inmunodeficiencia humana confirmada con pruebas suplementarias".
El ministro Ramón Cossío Díaz dio a conocer un análisis de la Academia Mexicana de Ciencias para determinar si una persona infectada seropositiva está inutilizada para el trabajo, lo que llevó a los especialistas a asegurar que no es motivo de exclusión.
También hizo referencia a las leyes y prácticas de las instituciones militares de países como Canadá y Bélgica, donde se encontró que cuando una persona es seropositiva se le ocupa en otras funciones castrenses y lo único para lo que se considera no es apta es para pilotear un avión.
En ese caso Cossío Díaz argumentó que el VIH y el SIDA no deben ser considerados como una causa inmediata imputable para que los individuos afectados sean suspendidos de ninguna actividad ni específicamente de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo fue evidente la posición dividida de los ministros de la SCJN, pues Mariano Azuela planteó que si bien se puede proteger un derecho de un trabajador de las Fuerzas Armadas también el Estado debe cumplir con su obligación de velar por el interés general de una comunidad que en este caso es la de las Fuerzas Armadas.
En ese sentido aseguró que evitar el contagio queda en manos del propio enfermo, que nadie puede garantizar que éste cumplirá con las normas de protección y que no infectará a sus compañeros.
También coincidió con la posición del ministro Sergio Valls Hernández, quien aseguró que no se trata de dar solución a un problema laboral, pero en cualquiera de sus casos debe tomarse en cuenta que el régimen laboral, como el de justicia de las Fuerzas Armadas es un régimen de excepción.
Por ello las Fuerzas Armadas no se rigen laboralmente por el Artículo 123 de la Constitución, sino que existen otros términos legales para su regulación.
No obstante también existe la justicia militar y por ello es que fue necesario analizar desde el punto de vista castrense la palabra inutilizado que tiene connotaciones muy diferentes.
jueves, mayo 25, 2006
domingo, enero 23, 2005
Brasil violará patentes.
SIDA: Brasil violará patentes
En el Día Mundial Contra el SIDA, Brasil anunció su intención de violar las patentes de entre tres y cinco antirretrovirales producidos por laboratorios multinacionales.
Lo que queremos es que Brasil sea autosuficiente en la producción de la molécula del fármaco y también de la droga
Pedro Chequer, director del Programa Nacional de SIDA en Brasil
El director del Programa Nacional de SIDA en Brasil, Pedro Chequer, dijo a la BBC que la medida busca evitar el colapso de su programa de acceso universal a los cócteles de medicamentos para combatir la enfermedad.
"Nosotros tenemos una situación en que del presupuesto global para antirretrovirales, apenas el 20% está dedicado a la adquisición nacional", resaltó Chequer.
Al inicio del programa en 1997, el 50% de su presupuesto estaba destinado a la adquisición de drogas internacionales y el resto a los fármacos nacionales.
Chequer señaló que la dependencia podría ser incluso mayor en el futuro y que se corre el peligro de que el presupuesto prácticamente quede dedicado en su totalidad a la compra de drogas de las multinacionales.
"Autosuficiencia"
Chequer también mencionó un análisis de la Organización Mundial de la Salud en el que se indica que en el futuro podrían escasear las moléculas que constituyen la materia prima en la producción de medicamentos.
Brasil ofrece medicamentos gratis desde 1997.
"Lo que queremos es que Brasil sea autosuficiente en la producción de la molécula del fármaco y también de la droga".
Actualmente el país fabrica ocho de los 15 fármacos que ofrece en su cóctel contra el SIDA y Chequer destacó que se espera que pueda producir 12 o 13 para el año entrante.
Aunque en los últimos años Brasil ha amenazado con violar las patentes ésta sería la primera vez que se anuncian pasos concretos al respecto.
Según las normas de la Organización Mundial Comercio, la violación de patentes sólo se permite en casos de emergencia.
La medida entraría en vigor a finales de 2005.
Según las autoridades brasileñas, cerca de 600 mil personas son portadoras del virus del VIH en el país.
fuente:www.bbcmundo.com
Miércoles, 1 de diciembre de 2004 - 22:46 GMT
En el Día Mundial Contra el SIDA, Brasil anunció su intención de violar las patentes de entre tres y cinco antirretrovirales producidos por laboratorios multinacionales.
Lo que queremos es que Brasil sea autosuficiente en la producción de la molécula del fármaco y también de la droga
Pedro Chequer, director del Programa Nacional de SIDA en Brasil
El director del Programa Nacional de SIDA en Brasil, Pedro Chequer, dijo a la BBC que la medida busca evitar el colapso de su programa de acceso universal a los cócteles de medicamentos para combatir la enfermedad.
"Nosotros tenemos una situación en que del presupuesto global para antirretrovirales, apenas el 20% está dedicado a la adquisición nacional", resaltó Chequer.
Al inicio del programa en 1997, el 50% de su presupuesto estaba destinado a la adquisición de drogas internacionales y el resto a los fármacos nacionales.
Chequer señaló que la dependencia podría ser incluso mayor en el futuro y que se corre el peligro de que el presupuesto prácticamente quede dedicado en su totalidad a la compra de drogas de las multinacionales.
"Autosuficiencia"
Chequer también mencionó un análisis de la Organización Mundial de la Salud en el que se indica que en el futuro podrían escasear las moléculas que constituyen la materia prima en la producción de medicamentos.
Brasil ofrece medicamentos gratis desde 1997.
"Lo que queremos es que Brasil sea autosuficiente en la producción de la molécula del fármaco y también de la droga".
Actualmente el país fabrica ocho de los 15 fármacos que ofrece en su cóctel contra el SIDA y Chequer destacó que se espera que pueda producir 12 o 13 para el año entrante.
Aunque en los últimos años Brasil ha amenazado con violar las patentes ésta sería la primera vez que se anuncian pasos concretos al respecto.
Según las normas de la Organización Mundial Comercio, la violación de patentes sólo se permite en casos de emergencia.
La medida entraría en vigor a finales de 2005.
Según las autoridades brasileñas, cerca de 600 mil personas son portadoras del virus del VIH en el país.
fuente:www.bbcmundo.com
Miércoles, 1 de diciembre de 2004 - 22:46 GMT
sábado, noviembre 27, 2004
Enlazado al Rojo
Me presenté con el presidente de servicios municipales de mi centro de trabajo, con la esperanza de que, dada la cercanía del día mundial de la lucha contra el SIDA, organizaríamos algunas conferencias, eventos, manifestaciones o ya mínimo, que los servicios de salud mostrarían interés en difundir el mensaje de la prevención, palabra que desgraciadamente en México no conocemos. Nada, la respuesta fué: "El centro de salud ha solicitado un par de mantas con un mensaje referente al tema". Con la aptía inicial con la que me escuchó el señor director, se volvió a revisar la faja de boletos para el baile que ese fin de semana el municipio organizaría. Creo que pequé de ingenuo, a 21 años de que el mundo conoció el SIDA, poco hemos ganado en la toma de conciencia de esta enfermedad. Y con seguridad no sólo es un fenómeno exclusivo de los jóvenes, la indiferencia con la que mis superiores se mostraron ante el tema, me habla de una actitud venenosa.
Y ha sido en ese rubro en el que ls campañas de prevención han fallado, saturamos los medios masivos de comunicación con toneladas de datos y mensajes para frenar el contagio, y aún con la cantidad de información, nos seguimos infectando, no cambiamos nuestros hábitos, seguimos consolándonos con el: "a mí no me va a pasar". Y cuando menos nos lo esperamos, aquéllo que se veía tan lejano a nuestra realidad, aquéllo que sólo pasaba en la pantalla del televisor, se encuentra viviendo a lado nuestro, viviendo en tu mejor amigo, en tu tío, en tu primo, en tu amante. Nos enfrentamos a una realidad que inicialmente nos cimbra, nos hace abrir solo un poco los ojos. Pero no debe ser necesario que se cumpla esta condición para comenzar a analizar las actitudes que tenemos acerca de nuestra sexualidad , y la forma en la que actuamos aen consecuencia.
Dentro de unos años el Continente Africano estará enteramente infectado del VIH. Ni las superpotencias, ni los países industrializados, ni los mass media, ni los gobiernos, ni los grandes corporativos farmacéuticos han mostrado un real interés en conjunto, para tomar cartas en el asunto. Y aunque no queramos mirar esa realidad con ojos de político, cada vez se hace mas imperiosa la necesidad.
Esa apatía observada por los organismos internacionales (no todos, claro) la podemos comparar con la que en privado, vivimos con nuestras prácticas sexuales. El rechazo a usar preservativos, la oposición de la iglesia, de los grupos ultraconservadores, la ignorancia, la falta de incluir esta información en las currículas educativas, son los enemigos a vencer porque violan nuestro derecho a la información, a la toma de decisiones.
Es así como en la historia de las campañas de prevención en nuestro país tomó inicialmente una actitud, de atemorizar a la problación. En esta lógica, si lograban asustarnos lo suficiente, haría que buscáramos información o que simplemente evitaramos contactos sexuales altamente riesgosos. Pero sucedió lo contrario, los primeros conocimientos que se tenían del tema, atribuían la enfermedad exclusivamente a las minorías sexuales, promoviendo con esto, la violación de sus derechos y acrecentando una exacerbada discriminación por orientación sexual. La ignorancia respecto al tema fué un condicionante del fracaso de estas incipientes campañas.
Dado el fracaso de estos primeros intentos y el vertiginoso crecimiento en las cifras del contagio,en 1987 las campañas comienzan a proporcionar información para romper los mitos generados alrededor de la enfermedad, se promocionó la monogamia como principal recurso y el uso del condón o preservativo se aconsejaba como alternativa.Algunos intelectuales sensibilizados por los estragos que comenzaba a hacer la pandemia, comenzaron a darse cuenta de la importancia que tenía el dar información precisa, la enfermedad pasó entonces de ser visto como un problema moral, a un problema de salud pública. Por ello comenzaron a diseñar campañas preventivas mucho más explícitas que desgraciadamente fueron duramente criticadas por los grupos conservadores y los principales medios de comunicación se negaban a transmitir los spots en sus medios. La censura de entonces detuvo este segundo movimiento en materia de campañas de prevención.
Para 1989, se cambia nuevamente de filosofía debido a un creciente interés por la población en general a cerca del SIDA y a una decidida participación de ONG's, intelectuales, artistas, grupos religiosos y estudiantes universitarios. Las siguientes campañas fueron aún más explicitas, con juegos de palabras y el uso de testimonios, cuyo mensaje enfatizaba una actitud más activa dirigida a la prevención. Se le dió una atención preferencial a las mujeres debido a que las estadísticas apuntaban que era la población cuyas cifras crecían alarmantemente.Se les pedía que exigieran a su(s) compañero(s) sexuales el uso del condón, ya no como alternativa, si no como principal forma de prevención.
Para 1992, se comenzó a abordar el tema con un equipo multidiciplinario cuyas reflexiones dejaban en claro que las campañas estaban siendo repetitivas y que no proporcionaban información novedosa a cerca del tema, lo cual se traducía en desinterés por parte de la población, la mayoría de la gente no se sentía en riesgo, por lo que se hacía necesaria una intervención cara a cara. Así mismo se analizó la diversidad étinica, social y religiosa de nuestro país, por lo que era necesario proponer alternativas para todos. Esto es, focalizar los diseños dependiendo del grupo al que se quería llegar.
Estos cambios en la forma de promover la importancia de la prevención del VIH-SIDA, se sigue perfeccionando con las experiencias que se han acumulado y al haber puesto los ojos en las campañas de prevención alrededor del mundo, como Brasil. Hoy día, las campañas han tratado de llegar a la parte más profunda de la personalidad de la población (actitudes, escalas de valores, toma de decisiones, etc.) y se han dividido las campañas en grupos vulnerables. Por supuesto eso no quiere decir que se haya cubierto el objetivo, aún tenemos censura, la opocisión de ciertos sectores de la población con el respaldo de la actual administración federal, aún no se han diseñado verdaderas campañas para la población homosexual y bisexual.
Para concluir, alguna vez cuestioné a algunos profesionistas de la salud pública, y es muy triste constatar que ni siquiera nosotros que tenemos la información, que vivimos con familiares o amigos infectados con VIH y que nos dedicamos a la prevención, hemos podido cambiar nuestras convicciones y actitudes personales de protección. Por cierto, mis jefes son panistas.... ¿acaso nos dice algo su partidismo?
(para mayor información, consulta los números anteriores del Suplemento Letra S de la jornada)
martes, octubre 05, 2004
Derechos sexuales: Suprimir castigos, proporcionar servicios
Los programas y acciones oficiales que promueven la educación sexual entre adolescentes y la prevención de embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual, se enfrentan de manera creciente al rechazo tajante de grupos conservadores que invariablemente esgrimen los dogmas de la fe católica para fomentar la abstinencia sexual juvenil y la fidelidad conyugal. La autora de este ensayo analiza cómo la jerarquía eclesiástica acusa al Estado de querer sustituir a la familia en la educación de los jóvenes, y de promover derechos sexuales que son justificaciones del pecado, cuando no una inducción a conductas desordenadas. El predominio de una doble moral, que alimenta la discriminación y los prejuicios, vulnerando a la ciudadanía en sus derechos, y la lenta infiltración de estos criterios en muchas políticas oficiales ligadas a la salud sexual y reproductiva, son algunos puntos que explora la investigadora.
Por Bonnie L. Shepard
La influencia de las instituciones religiosas, particularmente de la Iglesia Católica, en las políticas públicas relacionadas con los derechos de las mujeres y la salud sexual y reproductiva ha sido más bien negativa, ha funcionado como un factor preponderante en la negación de los derechos ciudadanos. Aquí me interesa analizar la lógica detrás de ese papel de la iglesia.
¿Cómo funciona la lógica de ciertos grupos religiosos que, por ejemplo, se oponen a la provisión de condones para prevenir el VIH/sida? ¿Bajo qué razonamientos se condena a jóvenes y adolescentes sexualmente activos a infecciones o embarazos no deseados? Quienes se oponen a los programas de educación sexual, que incluyen instrucción sobre anticonceptivos o acceso a condones, no son personas irracionales, conocen muy bien la realidad. Su oposición tiene que ver más con su visión del deber ser; no quieren ceder en su afan de promover la "buena moral" en la sexualidad. Desde la perspectiva de la jerarquía católica, la meta más adecuada de los programas para adolescentes es fomentar los valores de la abstinencia hasta el matrimonio y la fidelidad conyugal, valores que considera sagrados y fundacionales.
Familia protectora, Estado subversivo
En este planteamiento también entra en línea de juego su visión de la división del trabajo entre el Estado y la familia, especialmente en la educación de los y las jóvenes. Según su óptica, la familia y la Iglesia están encargadas de la socialización moral y, en el caso de la sexualidad, de la orientación de los jóvenes por el camino moralmente correcto. El Estado no debe intervenir en esta tarea, ni mucho menos subvertirla. De este modo, aunque el ala conservadora en estos debates pueda reconocer que no todas las personas comparten sus valores morales, creen que el Estado no puede y no debe promover valores opuestos.
Su oposición es aún más férrea cuando se trata de los servicios públicos de salud sexual y reproductiva. Según la perspectiva religiosa conservadora, cuando se suprime la consecuencia negativa de una transgresión a esas normas morales sagradas se subvierte la norma misma. Quitarle a la transgresión su castigo equivaldría no sólo a aceptar la transgresión misma sino también a promoverla. De esta manera, se establece una falsa equivalencia entre prevenir enfermedades y promover la inmoralidad. En el ejercicio de la sexualidad de las mujeres y jóvenes no casadas, el embarazo es la consecuencia negativa, tanto como el sida y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) son el castigo del sexo entre hombres o entre cualquier pareja que no esté unida en matrimonio y observe la fidelidad. Bajo esta perspectiva, proveer información y servicios para proteger la salud de las personas en el ejercicio de su sexualidad "pecaminosa" (fuera del matrimonio heterosexual), fomenta el pecado y la "promiscuidad", papel que no puede jugar el Estado.
Las campañas contra el aborto y los métodos anticonceptivos erróneamente llamados "abortivos", como el DIU y los anticonceptivos de emergencia, afectan a jóvenes y adultos, a casados y no casados. Una pareja casada podría estar disfrutando su sexualidad de la manera aprobada, pero podría caer en pecado e ir en contra de la norma sagrada si recurre a uno de esos métodos. La anticoncepción de emergencia, declarada un método no abortivo por la OMS, es un método muy útil para los jóvenes, muchos de los cuales no recurren a la anticoncepción en su primera relación sexual y sólo lo hacen irregularmente en relaciones posteriores. La población de jóvenes resulta así particularmente afectada por la agresiva campaña de la Iglesia contra ese método.
Aunque los grupos religiosos conservadores aceptan que hay familias y jóvenes que no comparten su moralidad sexual y que existe diversidad religiosa en el país, señalan que la provisión estatal de información y servicios sexuales y reproductivos promueve la actividad sexual prematrimonial, lo que resulta claramente subversivo a la socialización que las iglesias conservadoras y las familias tratan de dar a los jóvenes. Si el Estado suprime el castigo de pecado, subvierte el mensaje de abstinencia.
Derechos sexuales, ¿justificación del pecado?
Los mensajes en los programas de abstinencia tienen dos ejes: promover el incentivo religioso de permanecer en estado de gracia y sin pecado; e infundir el temor al castigo por vías del embarazo y la enfermedad. Desafortunadamente, los mensajes de la iglesia católica enfatizan el segundo eje: el castigo. El mensaje central es que el "sexo más seguro" no existe. No se puede evitar el castigo, y los discursos de los líderes religiosos y los programas que patrocinan promueven la desconfianza hacia los anticonceptivos con el fin de desalentar su uso. Los mensajes suelen exagerar los riesgos de los anticonceptivos y el aborto e incluso proveen información errónea de una supuesta ineficacia o de riesgos para la salud. Los programas que promueven exclusivamente la abstinencia para los jóvenes se han lanzado en una campaña negativa centrada en información sesgada y errónea sobre la anticoncepción, y en el temor al "castigo" del embarazo y las infecciones.
Según esta lógica religiosa conservadora, un programa estatal que cumple su deber de proteger la salud de la ciudadanía sexualmente activa fomenta el pecado de proveer información y servicios anticonceptivos a jóvenes no casados. Esta lógica es evidente en todos los debates sobre la educación sexual y en la campaña de la iglesia católica sobre los programas de abstinencia fuera del matrimonio y de fidelidad dentro de éste, que excluyen cualquier método anticonceptivo que la jerarquía católica (no la comunidad científica) califique de "abortivo". Si no se puede detener la sexualidad juvenil pecaminosa con exhortaciones religiosas positivas, entonces se debe mantener el castigo para el pecado, con la idea de que el temor al castigo (enfermedad o embarazo) podrá prevenir algunos pecados. Según la lógica conservadora religiosa, es más importante prevenir el pecado que prevenir la muerte, la enfermedad o un alto abrupto en el proyecto de vida de una madre adolescente.
El resultado de las intervenciones de agrupaciones religiosas en la política pública sobre salud sexual y reproductiva, es privar a la ciudadanía --adultos y jóvenes-- del reconocimiento, el respeto y el cumplimiento de sus derechos a la sobrevivencia y al desarrollo, a la salud sexual y a las decisiones libres e informadas sobre paternidad y maternidad, a no ser víctima de violencia o discriminación, a la libertad de religión y varios otros. En efecto, las y los pecadores (según la definición de la jerarquía de la iglesia) pierden protección y respeto a sus derechos humanos, pierden el derecho a recibir del Estado la información y los servicios que necesitan para mantenerse sanos y vivos. Esta privación del respeto a y cumplimiento de sus derechos humanos resulta directamente en muertes maternas y en casos de sida/ITS, sufrimiento, e hijos no deseados. Los más vulnerables --las personas de bajos ingresos, la población rural, las y los jóvenes, las mujeres solteras sexualmente activas, las personas con sexualidades alternativas como gays, lesbianas, personas transgénero, usuarios de drogas intravenosas, niñas y niños de la calle-- son los que más sufren con esta distorsión religiosa en la lógica de las políticas públicas.
Una discriminación social feroz se desencadena en algunas instancias contra el ejercicio de la sexualidad "pecaminosa". La ira más fuerte de los grupos conservadores está reservada para las personas que no reconocen como un pecado el ejercicio de su sexualidad fuera del matrimonio. La pecadora arrepentida no amenaza el orden social y religioso establecido, porque reconoce el pecado y la vigencia del sistema de valores. En la confesión, sólo se da absolución si la pecadora tiene la firme intención de no repetir la ofensa. La pecadora no arrepentida amenaza el sistema de valores. Cuando una persona asume una identidad gay, o cuando una joven asume una relación sexual más o menos estable antes del matrimonio, es una pecadora no arrepentida, de modo que no debe recibir ni el perdón ni la absolución. Para ellos el castigo debe ser fuerte, porque implícitamente cuestionan el estatus del ejercicio de su sexualidad como pecaminoso.
El ultraje máximo, según los grupos conservadores, es el que ocurre cuando se da un paso más allá del no-arrepentimiento; cuando los jóvenes o las personas con sexualidades alternativas reclaman este ejercicio de la libre conciencia como un derecho. Asumir la identidad alterna o la sexualidad prohibida como un derecho, cuestiona públicamente todo el sistema de valores religiosos y suscita una rabia enorme entre los defensores del orden tradicional. Es la reivindicación del ejercicio de la sexualidad autónoma, según la libre conciencia de la persona, como un derecho, lo que despierta toda la represión y agresividad de individuos e instituciones con normas sociales conservadoras. El horror de los sectores conservadores al pensar que estos valores transgresores podrían filtrar programas de educación sexual es más que evidente en los debates públicos, desde las conferencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta el nivel local, en la gran mayoría de los países del mundo. Por eso, las palabras "derechos sexuales" no han sido usadas en ningún documento consensuado en las grandes cumbres de la ONU.
El castigo que libera
A nivel de las políticas públicas, la gran falta de cumplimiento de los derechos humanos de las personas y especialmente de las y los jóvenes en lo que concierne a su sexualidad se demuestra básicamente en la ausencia de programas y servicios gubernamentales de salud sexual y reproductiva. Además, normas religioso-culturales sobre género y sexualidad conducen a violaciones de derechos en la vida privada de las personas. El rechazo socio-cultural a la sexualidad "pecaminosa" o alternativa puede acarrear: la violencia contra los hombres gay o los/las transgénero, la violencia familiar hacia las mujeres en general, y hacia las jóvenes en particular.
Cuando la mujer joven o soltera se muestra como un ser sexuado por su manera de vestir que "provoca" o cuando se sabe que ella es sexualmente activa, entonces las normas sociales justifican una marcada falta de respecto a esa mujer. En casos de violación se justifica la violencia contra ella en la mente del agresor y también muchas veces en la opinión de los jueces y la policía. En este sistema tradicional de normas de género y sexualidad, ella ha perdido el reconocimiento de su derecho a no ser atacada físicamente. Por el famoso doble estándar que castiga la sexualidad de la mujer y la glorifica en el hombre, cuando una mujer cae en la categoría de "Eva" y no de "María", según las normas culturales, se puede violar su derecho al respeto a la no-agresión sexual. Esta lógica subyacente sale a la luz del día durante los juicios de violaciones, cuando se descalifica el testimonio de las víctimas que han tenido otras parejas sexuales en su pasado. Por su pecado (ejercer la sexualidad fuera del matrimonio), ella debe ser severamente castigada, sufriendo la violación de sus derechos humanos fundamentales.
Si promover el acceso a la información y los servicios de salud sexual y reproductiva en la población joven es promover el pecado, entonces eliminar o limitar el acceso a estos servicios es prevenirlo. Esta lógica hace caso omiso de la plenitud de evidencia científica según la cual el libre acceso a esa información y a esos servicios no aumenta la actividad sexual de jóvenes y adolescentes. Al contrario, la evidencia demuestra que los programas de educación sexual favorecen la postergación de la iniciación sexual. Cuando se les enfrenta a esta evidencia, los sectores conservadores religiosos hacen caso omiso y siguen insistiendo en el peligro de promover la promiscuidad. ¿Cómo explicar esa posición?
Para entender la lógica, tomemos dos casos de jóvenes que reciben un trato totalmente distinto. En ambos casos, la que busca los servicios es una joven soltera sexualmente activa de 15 años. La primera joven está embarazada. Ella puede recurrir a los servicios de salud sexual y reproductiva sin ninguna discriminación en el acceso; los proveedores reconocen que ella tiene un derecho a estos servicios. Incluso no hay mucha controversia vinculada a los intentos de evitar un segundo embarazo, dándole anticonceptivos después del parto, aunque no se case con el padre de su hijo.
El segundo caso es otra joven soltera de 15 años que es sexualmente activa pero no se ha embarazado. Ella es discriminada. Muchas veces los mismos proveedores le niegan el servicio, por el temor a la reacción de los padres si llegaran a enterarse. Lo que sienten, y a veces dicen abiertamente, es que no quieren fomentar la sexualidad transgresora de la adolescente proveyéndole los medios de prevenir embarazos o enfermedades, subvirtiendo así la autoridad o "el derecho de los padres a estar informados de los tratamientos y medicamentos que están recibiendo sus hijos."1
¿Qué sucede aquí? ¿Cuál es la lógica? ¿Será que una vez que la joven es madre ya no se teme a la reacción de los padres porque la maternidad le da estatus de adulto? ¿O será que la joven madre ya recibió su castigo por su pecado --el embarazo--, entonces no hay que castigarla más? Y en el caso de la joven no embarazada, ¿darle anticonceptivos equivaldría a quitarle el castigo al pecado, estimulándola a seguir pecando? Es un triste ejemplo sobre la influencia indebida de las normas religioso-culturales en los programas del Estado. Una joven debe embarazarse sin desearlo para que se cumpla en la práctica con su derecho a recibir los servicios de salud reproductiva.
Es importante señalar aquí que el argumento sobre "el derecho de los padres" no está conforme con las leyes internacionales de los derechos humanos. La Convención Internacional de los Derechos del Niño establece el "interés superior" del niño como "una consideración primordial". Si las decisiones de los padres van en contra del interés superior del niño, el Estado debe actuar para hacer cumplir cualquier derecho negado por los padres, como el derecho a la salud.
Otro derecho no respetado por las normas religioso-culturales es la libre expresión de las y los jóvenes en el tema de la sexualidad, que tiende a ser irreverente, humorística, profana o explícita. Por ello, horroriza a los conservadores. Al ejercer la censura sobre esta libre expresión, no se respeta dicho derecho. El silenciamiento de los jóvenes es otro elemento de su falta de ciudadanía sexual. El silencio hace imposible un debate social abierto sobre las políticas sociales que protegerían la salud de la juventud. Cuando rige este silencio, la mayoría de los funcionarios pueden hacer caso omiso de los riesgos que corren los jóvenes y de la obligación que tienen los gobiernos de protegerles.
La negligencia del pecado
Es una prepotencia enorme de la jerarquía católica decir que representa a las mayorías católicas cuando toma posiciones que vulneran los derechos de la ciudadanía a la salud sexual y reproductiva. Se sabe por estudios demográficos y estudios de opinión pública que estas mismas mayorías católicas no están conformes con las posiciones retrógradas de la jerarquía, y no siguen las restricciones en cuanto a la anticoncepción y al ejercicio de la sexualidad. La jerarquía representa a El Vaticano, y no a la gente, pero igual ejerce una influencia tajante sobre las políticas públicas, quiere que los estados impongan los castigos de las infecciones y de embarazos no deseados por la vía de la negligencia, de la ausencia de acción, no proveyendo los servicios y programas que la gente necesita para proteger su salud. Esta negligencia atenta contra derechos básicos. A los estados laicos, modernos, fundados en el respeto a los derechos humanos, no les corresponde el papel de imponer a la ciudadanía el castigo a pecados que no son crímenes.
La autora trabaja en el Centro François-Xavier Bagnaud de Derechos Humanos y Salud de la Escuela de Salud Pública de Harvard, y es consultora de Católicas por el Derecho a Decidir de los Estados Unidos.
1 Observaciones de un representante de la Conferencia Episcopal de Chile.
Texto tomado y editado de: Ciudadanía sexual en América Latina: abriendo el debate. Cáceres, C., Frasca, T., Pecheny, M. y Terto, V. (editores). Universidad Peruana Cayetano Heredia, Perú, 2004.
Ensayo tomado del suplemento Letra S. La Jornada. Octubre del 2004.
Por Bonnie L. Shepard
La influencia de las instituciones religiosas, particularmente de la Iglesia Católica, en las políticas públicas relacionadas con los derechos de las mujeres y la salud sexual y reproductiva ha sido más bien negativa, ha funcionado como un factor preponderante en la negación de los derechos ciudadanos. Aquí me interesa analizar la lógica detrás de ese papel de la iglesia.
¿Cómo funciona la lógica de ciertos grupos religiosos que, por ejemplo, se oponen a la provisión de condones para prevenir el VIH/sida? ¿Bajo qué razonamientos se condena a jóvenes y adolescentes sexualmente activos a infecciones o embarazos no deseados? Quienes se oponen a los programas de educación sexual, que incluyen instrucción sobre anticonceptivos o acceso a condones, no son personas irracionales, conocen muy bien la realidad. Su oposición tiene que ver más con su visión del deber ser; no quieren ceder en su afan de promover la "buena moral" en la sexualidad. Desde la perspectiva de la jerarquía católica, la meta más adecuada de los programas para adolescentes es fomentar los valores de la abstinencia hasta el matrimonio y la fidelidad conyugal, valores que considera sagrados y fundacionales.
Familia protectora, Estado subversivo
En este planteamiento también entra en línea de juego su visión de la división del trabajo entre el Estado y la familia, especialmente en la educación de los y las jóvenes. Según su óptica, la familia y la Iglesia están encargadas de la socialización moral y, en el caso de la sexualidad, de la orientación de los jóvenes por el camino moralmente correcto. El Estado no debe intervenir en esta tarea, ni mucho menos subvertirla. De este modo, aunque el ala conservadora en estos debates pueda reconocer que no todas las personas comparten sus valores morales, creen que el Estado no puede y no debe promover valores opuestos.
Su oposición es aún más férrea cuando se trata de los servicios públicos de salud sexual y reproductiva. Según la perspectiva religiosa conservadora, cuando se suprime la consecuencia negativa de una transgresión a esas normas morales sagradas se subvierte la norma misma. Quitarle a la transgresión su castigo equivaldría no sólo a aceptar la transgresión misma sino también a promoverla. De esta manera, se establece una falsa equivalencia entre prevenir enfermedades y promover la inmoralidad. En el ejercicio de la sexualidad de las mujeres y jóvenes no casadas, el embarazo es la consecuencia negativa, tanto como el sida y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) son el castigo del sexo entre hombres o entre cualquier pareja que no esté unida en matrimonio y observe la fidelidad. Bajo esta perspectiva, proveer información y servicios para proteger la salud de las personas en el ejercicio de su sexualidad "pecaminosa" (fuera del matrimonio heterosexual), fomenta el pecado y la "promiscuidad", papel que no puede jugar el Estado.
Las campañas contra el aborto y los métodos anticonceptivos erróneamente llamados "abortivos", como el DIU y los anticonceptivos de emergencia, afectan a jóvenes y adultos, a casados y no casados. Una pareja casada podría estar disfrutando su sexualidad de la manera aprobada, pero podría caer en pecado e ir en contra de la norma sagrada si recurre a uno de esos métodos. La anticoncepción de emergencia, declarada un método no abortivo por la OMS, es un método muy útil para los jóvenes, muchos de los cuales no recurren a la anticoncepción en su primera relación sexual y sólo lo hacen irregularmente en relaciones posteriores. La población de jóvenes resulta así particularmente afectada por la agresiva campaña de la Iglesia contra ese método.
Aunque los grupos religiosos conservadores aceptan que hay familias y jóvenes que no comparten su moralidad sexual y que existe diversidad religiosa en el país, señalan que la provisión estatal de información y servicios sexuales y reproductivos promueve la actividad sexual prematrimonial, lo que resulta claramente subversivo a la socialización que las iglesias conservadoras y las familias tratan de dar a los jóvenes. Si el Estado suprime el castigo de pecado, subvierte el mensaje de abstinencia.
Derechos sexuales, ¿justificación del pecado?
Los mensajes en los programas de abstinencia tienen dos ejes: promover el incentivo religioso de permanecer en estado de gracia y sin pecado; e infundir el temor al castigo por vías del embarazo y la enfermedad. Desafortunadamente, los mensajes de la iglesia católica enfatizan el segundo eje: el castigo. El mensaje central es que el "sexo más seguro" no existe. No se puede evitar el castigo, y los discursos de los líderes religiosos y los programas que patrocinan promueven la desconfianza hacia los anticonceptivos con el fin de desalentar su uso. Los mensajes suelen exagerar los riesgos de los anticonceptivos y el aborto e incluso proveen información errónea de una supuesta ineficacia o de riesgos para la salud. Los programas que promueven exclusivamente la abstinencia para los jóvenes se han lanzado en una campaña negativa centrada en información sesgada y errónea sobre la anticoncepción, y en el temor al "castigo" del embarazo y las infecciones.
Según esta lógica religiosa conservadora, un programa estatal que cumple su deber de proteger la salud de la ciudadanía sexualmente activa fomenta el pecado de proveer información y servicios anticonceptivos a jóvenes no casados. Esta lógica es evidente en todos los debates sobre la educación sexual y en la campaña de la iglesia católica sobre los programas de abstinencia fuera del matrimonio y de fidelidad dentro de éste, que excluyen cualquier método anticonceptivo que la jerarquía católica (no la comunidad científica) califique de "abortivo". Si no se puede detener la sexualidad juvenil pecaminosa con exhortaciones religiosas positivas, entonces se debe mantener el castigo para el pecado, con la idea de que el temor al castigo (enfermedad o embarazo) podrá prevenir algunos pecados. Según la lógica conservadora religiosa, es más importante prevenir el pecado que prevenir la muerte, la enfermedad o un alto abrupto en el proyecto de vida de una madre adolescente.
El resultado de las intervenciones de agrupaciones religiosas en la política pública sobre salud sexual y reproductiva, es privar a la ciudadanía --adultos y jóvenes-- del reconocimiento, el respeto y el cumplimiento de sus derechos a la sobrevivencia y al desarrollo, a la salud sexual y a las decisiones libres e informadas sobre paternidad y maternidad, a no ser víctima de violencia o discriminación, a la libertad de religión y varios otros. En efecto, las y los pecadores (según la definición de la jerarquía de la iglesia) pierden protección y respeto a sus derechos humanos, pierden el derecho a recibir del Estado la información y los servicios que necesitan para mantenerse sanos y vivos. Esta privación del respeto a y cumplimiento de sus derechos humanos resulta directamente en muertes maternas y en casos de sida/ITS, sufrimiento, e hijos no deseados. Los más vulnerables --las personas de bajos ingresos, la población rural, las y los jóvenes, las mujeres solteras sexualmente activas, las personas con sexualidades alternativas como gays, lesbianas, personas transgénero, usuarios de drogas intravenosas, niñas y niños de la calle-- son los que más sufren con esta distorsión religiosa en la lógica de las políticas públicas.
Una discriminación social feroz se desencadena en algunas instancias contra el ejercicio de la sexualidad "pecaminosa". La ira más fuerte de los grupos conservadores está reservada para las personas que no reconocen como un pecado el ejercicio de su sexualidad fuera del matrimonio. La pecadora arrepentida no amenaza el orden social y religioso establecido, porque reconoce el pecado y la vigencia del sistema de valores. En la confesión, sólo se da absolución si la pecadora tiene la firme intención de no repetir la ofensa. La pecadora no arrepentida amenaza el sistema de valores. Cuando una persona asume una identidad gay, o cuando una joven asume una relación sexual más o menos estable antes del matrimonio, es una pecadora no arrepentida, de modo que no debe recibir ni el perdón ni la absolución. Para ellos el castigo debe ser fuerte, porque implícitamente cuestionan el estatus del ejercicio de su sexualidad como pecaminoso.
El ultraje máximo, según los grupos conservadores, es el que ocurre cuando se da un paso más allá del no-arrepentimiento; cuando los jóvenes o las personas con sexualidades alternativas reclaman este ejercicio de la libre conciencia como un derecho. Asumir la identidad alterna o la sexualidad prohibida como un derecho, cuestiona públicamente todo el sistema de valores religiosos y suscita una rabia enorme entre los defensores del orden tradicional. Es la reivindicación del ejercicio de la sexualidad autónoma, según la libre conciencia de la persona, como un derecho, lo que despierta toda la represión y agresividad de individuos e instituciones con normas sociales conservadoras. El horror de los sectores conservadores al pensar que estos valores transgresores podrían filtrar programas de educación sexual es más que evidente en los debates públicos, desde las conferencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta el nivel local, en la gran mayoría de los países del mundo. Por eso, las palabras "derechos sexuales" no han sido usadas en ningún documento consensuado en las grandes cumbres de la ONU.
El castigo que libera
A nivel de las políticas públicas, la gran falta de cumplimiento de los derechos humanos de las personas y especialmente de las y los jóvenes en lo que concierne a su sexualidad se demuestra básicamente en la ausencia de programas y servicios gubernamentales de salud sexual y reproductiva. Además, normas religioso-culturales sobre género y sexualidad conducen a violaciones de derechos en la vida privada de las personas. El rechazo socio-cultural a la sexualidad "pecaminosa" o alternativa puede acarrear: la violencia contra los hombres gay o los/las transgénero, la violencia familiar hacia las mujeres en general, y hacia las jóvenes en particular.
Cuando la mujer joven o soltera se muestra como un ser sexuado por su manera de vestir que "provoca" o cuando se sabe que ella es sexualmente activa, entonces las normas sociales justifican una marcada falta de respecto a esa mujer. En casos de violación se justifica la violencia contra ella en la mente del agresor y también muchas veces en la opinión de los jueces y la policía. En este sistema tradicional de normas de género y sexualidad, ella ha perdido el reconocimiento de su derecho a no ser atacada físicamente. Por el famoso doble estándar que castiga la sexualidad de la mujer y la glorifica en el hombre, cuando una mujer cae en la categoría de "Eva" y no de "María", según las normas culturales, se puede violar su derecho al respeto a la no-agresión sexual. Esta lógica subyacente sale a la luz del día durante los juicios de violaciones, cuando se descalifica el testimonio de las víctimas que han tenido otras parejas sexuales en su pasado. Por su pecado (ejercer la sexualidad fuera del matrimonio), ella debe ser severamente castigada, sufriendo la violación de sus derechos humanos fundamentales.
Si promover el acceso a la información y los servicios de salud sexual y reproductiva en la población joven es promover el pecado, entonces eliminar o limitar el acceso a estos servicios es prevenirlo. Esta lógica hace caso omiso de la plenitud de evidencia científica según la cual el libre acceso a esa información y a esos servicios no aumenta la actividad sexual de jóvenes y adolescentes. Al contrario, la evidencia demuestra que los programas de educación sexual favorecen la postergación de la iniciación sexual. Cuando se les enfrenta a esta evidencia, los sectores conservadores religiosos hacen caso omiso y siguen insistiendo en el peligro de promover la promiscuidad. ¿Cómo explicar esa posición?
Para entender la lógica, tomemos dos casos de jóvenes que reciben un trato totalmente distinto. En ambos casos, la que busca los servicios es una joven soltera sexualmente activa de 15 años. La primera joven está embarazada. Ella puede recurrir a los servicios de salud sexual y reproductiva sin ninguna discriminación en el acceso; los proveedores reconocen que ella tiene un derecho a estos servicios. Incluso no hay mucha controversia vinculada a los intentos de evitar un segundo embarazo, dándole anticonceptivos después del parto, aunque no se case con el padre de su hijo.
El segundo caso es otra joven soltera de 15 años que es sexualmente activa pero no se ha embarazado. Ella es discriminada. Muchas veces los mismos proveedores le niegan el servicio, por el temor a la reacción de los padres si llegaran a enterarse. Lo que sienten, y a veces dicen abiertamente, es que no quieren fomentar la sexualidad transgresora de la adolescente proveyéndole los medios de prevenir embarazos o enfermedades, subvirtiendo así la autoridad o "el derecho de los padres a estar informados de los tratamientos y medicamentos que están recibiendo sus hijos."1
¿Qué sucede aquí? ¿Cuál es la lógica? ¿Será que una vez que la joven es madre ya no se teme a la reacción de los padres porque la maternidad le da estatus de adulto? ¿O será que la joven madre ya recibió su castigo por su pecado --el embarazo--, entonces no hay que castigarla más? Y en el caso de la joven no embarazada, ¿darle anticonceptivos equivaldría a quitarle el castigo al pecado, estimulándola a seguir pecando? Es un triste ejemplo sobre la influencia indebida de las normas religioso-culturales en los programas del Estado. Una joven debe embarazarse sin desearlo para que se cumpla en la práctica con su derecho a recibir los servicios de salud reproductiva.
Es importante señalar aquí que el argumento sobre "el derecho de los padres" no está conforme con las leyes internacionales de los derechos humanos. La Convención Internacional de los Derechos del Niño establece el "interés superior" del niño como "una consideración primordial". Si las decisiones de los padres van en contra del interés superior del niño, el Estado debe actuar para hacer cumplir cualquier derecho negado por los padres, como el derecho a la salud.
Otro derecho no respetado por las normas religioso-culturales es la libre expresión de las y los jóvenes en el tema de la sexualidad, que tiende a ser irreverente, humorística, profana o explícita. Por ello, horroriza a los conservadores. Al ejercer la censura sobre esta libre expresión, no se respeta dicho derecho. El silenciamiento de los jóvenes es otro elemento de su falta de ciudadanía sexual. El silencio hace imposible un debate social abierto sobre las políticas sociales que protegerían la salud de la juventud. Cuando rige este silencio, la mayoría de los funcionarios pueden hacer caso omiso de los riesgos que corren los jóvenes y de la obligación que tienen los gobiernos de protegerles.
La negligencia del pecado
Es una prepotencia enorme de la jerarquía católica decir que representa a las mayorías católicas cuando toma posiciones que vulneran los derechos de la ciudadanía a la salud sexual y reproductiva. Se sabe por estudios demográficos y estudios de opinión pública que estas mismas mayorías católicas no están conformes con las posiciones retrógradas de la jerarquía, y no siguen las restricciones en cuanto a la anticoncepción y al ejercicio de la sexualidad. La jerarquía representa a El Vaticano, y no a la gente, pero igual ejerce una influencia tajante sobre las políticas públicas, quiere que los estados impongan los castigos de las infecciones y de embarazos no deseados por la vía de la negligencia, de la ausencia de acción, no proveyendo los servicios y programas que la gente necesita para proteger su salud. Esta negligencia atenta contra derechos básicos. A los estados laicos, modernos, fundados en el respeto a los derechos humanos, no les corresponde el papel de imponer a la ciudadanía el castigo a pecados que no son crímenes.
La autora trabaja en el Centro François-Xavier Bagnaud de Derechos Humanos y Salud de la Escuela de Salud Pública de Harvard, y es consultora de Católicas por el Derecho a Decidir de los Estados Unidos.
1 Observaciones de un representante de la Conferencia Episcopal de Chile.
Texto tomado y editado de: Ciudadanía sexual en América Latina: abriendo el debate. Cáceres, C., Frasca, T., Pecheny, M. y Terto, V. (editores). Universidad Peruana Cayetano Heredia, Perú, 2004.
Ensayo tomado del suplemento Letra S. La Jornada. Octubre del 2004.
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