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miércoles, octubre 22, 2008

La fiesta de todos santos.

Dispensen, les voy a contar un cuento. hace tiempo en un día de Todos Santos, cuando vienen todos los difuntos-las ánimas-a visitarnos pueblo por pueblo, en todas las casas, un señor le dijo a su esposa:
-Yo no creo que vengan las ánimas de os difuntos. No lo creo. No vienen. Son solamente mentiras. Yo no tengo tiempo, así que voy a trabajar. Voy a esperar a mi papá con una jícara de enchiladas. El siempre comía ramas de wax tierno. Eso le voy a poner en el altar.
Así lo hizo, se fue a trabajar todo el día, en el mero festejo de Todos Santos -el día de los grandes, de los mayores, porque primero es el día de los chicos. Amaneció, se fue a trabajar y de pronto escuchó ruido de gente que platicaba en el camino. Pasaban muchos, iban contentos, unos cantando, otros bailando. Y vio que pasaban muchos,llevaban canastas en la cabeza y cargaban chiquihuites en el hombro. Todos llevaban racimos de plátanos, tamales grandes y chicos. Llevaban atole, lo cargaban en cántaros, lo llevaban en jarros. Otros, mazorcas en mancuernas. Todos iban contentos.
Entonces e3l señor pensó: " ya veo que esas no son gentes de verdad, porque no las conozco, van otros señores que hace años he visto. Pobre de mi papá". Pensó que venía su papá.
Al poco momento vio venir a su papá y a su mamá. Su padre llevaba al hombro la rama de wax tierno, como mesis. Su mamá llevaba en la cabeza una jícara de enchiladas, tapaditas, así como debe ser. Eso llevaban. El señor se entristeció.
- Ahora ya lo creo, todos los difuntos, todas las ánimas vienen -dijo.
Entonces el hombre los llamó y les dijo:
-Papá, papá, mamá, mamá. Quiero hablar con ustedes. Yo no creía. Dispénsenme. o no sabía que ustedes vienen a visitarme. Ahora veo que deveras es cierto. Hagan el favor de esperarme un poco. Voy a hacer también una ofrenda grande. Ahora ya sé que de veras vienen.
-Pero no podemos -contestó el papá- nosotros ya nos vamos. Pero si quieres verme y dejarme la ofrenda, hazla, te espero en el portal de la iglesia, allá te espero mañana, antes de que empiece la misa.
Bueno, entonces eso fue lo que hizo el señor. Regresó a su casa. Mató puerco, mató gallina. Hizo tamales grandes. Puso altar. Estuvo preparando la ofrenda toda la noche, para que cuando amaneciera, hacer el rosario, ir a rezarle a las ánimas de sus papás.
En el momento en que terminó sus quehaceres, sintió un gran cansancio. Le dijo a s esposa:
-Voy a descansar. Así, tan pronto como estén ya cocidos los tamales, pruébalos y avísame. Cuando termines, despiértame para ir a llamar al rezandero, vamos a rezarles. Voy a ir a dejar la ofrenda allá donde va a esperar mi papá.
Y el hombre se fue a descansar a su cama. Como a la hora le fueron a hablar, pero el hombre ya no estaba con vida. Estaba muerto. Murió en su cama.
Cuando la señora vio finado a su esposo, avisó a los vecinos, a los familiares. Los tamales, la ofrenda que hicieron para su papá se la comieron los que ayudaron a enterrar al difunto. Así termina este cuento. Gracias.
Martín Hernández Guadalupe.
Recopilación: Angela Ochoa.
Relatos Huastecos. De la serie Lenguas de México. Número 4.
Este relato lo escuché en la huasteca hidalguense en mi infancia y adolescencia, ahora que lo encuentro en el libro que cité, me doy cuenta de que es un cuento muy difundido en las huastecas y que regula el costumbre, la importancia de hacer altar y ofrendar generosamente a nuestros ancestros. La desobediencia se paga con la misma vida.

domingo, octubre 12, 2008

Invitacion.


He aquí la invitación a visitar la huasteca hidalguense en las fiestas de xantolo.
La base de operaciones sera el pueblo de Tecolotitla, en Atlapexco.

Viernes 31
09:00 a. m. Levantamiento del campamento y desayuno.
12:00 a. m. ofrenda a los muertos de forma violenta y a los que no tienen familia. Yahualica.
02:00 p. m.Visita al museo comunitario.
03:00 p. m. Comida
06:00 p. m. Visita al festival xantolero de la preparatoria "Francisco Villa"

Sábado 1.
12:00 a. m. Ofrenda a los niños. Camposanto de Macuxtepetla, Huejutla.
02: 00 p.m. Danza de los Viejos en Chililico. Tianguis artesanal.
04:00 p.m. Visita a los altares en Huautla y Danza de los Cuanegros.
06:00 p. m. Pool Party. Sociedad ecoturistica Achuiquihuixtla. D. J. SocialDrinkingysusonidochikinasty. (por confirmarse)

Domingo 2.
10:00 a. m. Visita a una comunidad teenek en Tantoyuca, Veracruz.
12:00 a. m. Comparsas de danzantes en Tantoyuca.
02:00 p. m. Visita a Tempoal. (la cantina mas grande de la hausteca).


NOTA: favor de confirmar su asistencia. Traer ropa cómoda y traje de baño (tanga brasileña). Sleeping y casa de acampar. Cabañas limitadas en el rave previa reservación. Rave por confirmar.

sábado, julio 26, 2008

Baño de un niño o una niña.

Este baño se acostumbra hacer a los ocho días del nacimiento.
1.- A los siete días-después del nacimiento.la señora que a dado a luz va a lavar su ropa y a tomar ella misma un baño. Esto debe hacerse de acuerdo a las recomendaciones de la señora partera.
2.- Al día siguiente hacen tamales de nopales revueltos con frijoles, y de ajonjolí con frijoles. Matan un gallo si es recién nacido es varón; si se trata de una niña matarán una pollita. Preparan un tamal grande de una sola envoltura y un litro de aguardiente.
3.-Después recogen yerbas para revolver con el agua: acahuilli, xolocoa, matlalquilitl, nopal y un tallo de plátano "guinea"-el retoño del recién nacido- para que el niño crezca rápidamente y sano.
4.- Reunen algunos niños y niñas. Consiguen a un niño o niña, voluntario, y lo ponen a cargar al crío al que bañan juntamente con el que lo carga. A un lado hay una cera encendida. A todos los niños reunidos les ofrecen agua para que se laven la cara; también les piden que se remojen la cabeza. En seguida les reparten un tamal a cada uno si son pocos; si son muchos solamente les dan la mitad.
5.- Al recién nacido lo toman en brazos y lo paran. Lo voltean hacia todos lados. Si es hombre hacia el camino, hacia la milpa, hacia la plaza, hacia el río, etc. Si es mujercita la voltean hacia el amelli (ojo de agua).
6.- La señora partera va al pozo llevando una vela, aguardiente y tabaco. Ora por el bien de la criaturita, por su alegría y por su salud en el futuro. Termina su oración encomendando a la madre y al hijo a las apantoname.
7.- Finalmente le agradecen a la partera sus servicios. Le dan su ixpepextli, un litro de aguardiente y le pagarán su trabajo de acuerdo al trato.
*apantoname: espíritus benefactores que habitan en el agua y la tierra.
Atlalco, Yahualica. 12 de junio de 1975.
Tradiciones, cuentos, titos y creencias Nahuas. Barón, Larios José. 1994. Fundación Arturo Herrera Cabañas. México.

viernes, julio 11, 2008

Altar xantolero y los viejos.



Estas son algunas de las manifestaciones culturales huastecas que estamos preservando en el bachillerato. Resistencia cultural desde el aula.

miércoles, mayo 28, 2008

La Música del Maíz.

Los canarios o xochicuicatl son una muestra de la gran producción musical que en torno al maíz se realiza en México. El arte, forma de expresión modelada y modeladora de la rica cultura Huasteca, es un excelente vehículo de representación simbólica de los procesos de producción agrícola de esta gramínea.
A pesar de los problemas que presentan la inequitativa distribución de la tierra, el intercambio desigual de los productos del campo y el creciente deterioro ecológico padecido en la región Huasteca, las comunidades indígenas se han preocupado por mantener sus prácticas rituales alrededor del cultivo del maíz. Ésta manifestación cultural ha favorecido no sólo la práctica del trabajo comunal y la ayuda mutua, indispensables en los procesos productivos y en el correr de la vida cotidiana, sino sobre todo ha ayudado a la conservación de su identidad étnica.
Para ayudar a comprender mejor las motivaciones y el valor de estos discursos musicales, es oportuno referirse brevemente al tipo de ritual en el que se inscriben. Evidentemente, la presencia de rituales en torno al maíz en distintos pueblos indios de la Huasteca, nos habla de la vigencia hasta nuestros días de una visión del mundo que hunde sus raíces en las ancestrales culturas mesoamericanas. Estos valores, perpetuados a los largo de la historia gracias a complejos procesos de recreación y resignificación, han implicado a su vez una incorporación de importantes y nuevas esencias culturales. Así, se puede decir que la cosmovisión indígena actual está configurada por diversos tiempos y distintas sedimentaciones simbólicas: el pasado que se mantiene como memoria histórica colectiva, sirve como proscenio en donde el presente es representado, y este último a su vez hace posible una proyección de los tiempos por venir. En toda esta amalgama de discursos y tiempos, los mitos y los ritos fungen como vehículo de expresión privilegiada de esa cosmovisión. La presencia de éstos en la mayoría de las comunidades indígenas, pone de manifiesto que siguen manteniendo un papel primordial como sistemas de comunicación simbólica.
Los rituales del maíz deben ser comprendidos dentro del universo mítico correspondiente: son una forma particular de poner en escena y de encarnar a los personajes-símbolo del imaginario colectivo. En la mitología de la Huasteca, uno de los personajes más relevantes es sin duda Chicomexochitl, quien representa al maíz (también recibe otros nombres, dependiendo del grupo étnico y de la comunidad. Roman Guemes se refiere a ello cuando señala: "uno de los personajes fundamentales de la mitología Huasteca lo es sin duda El niño del maíz. El pequeño o el señor del maíz, El niño llorón, que bajo advocaciones de Tzakam, Dìpak, Sintekli (Sinteksij), Plisintektli, Chikomexochitl, etc., ha permitido la existencia de grandes ceremonias y rituales..."). En esta región se emplea particularmente el apelativo, que significa "siete flores" ( el siete es un número esotérico relacionado muy estrechamente con la cosmovisión mesoamericana y que aparece en muchos conceptos mágico-religiosos. Otra deidad mesoamericana que representa al maíz es Chicomecóatl: siete serpiente). Se trata de la advocación divina del cereal en su forma infantil, la del maíz-niño (cabe señalar que existen otras representaciones de este cereal: cuando es maíz tierno, se le representa como la diosa Xilonen, deidad femenina, virgen florida; cuando es mazorca madura, se representa como Cintéotl, divinidad masculina). Éste siendo semilla, posee un potencial germinal que representa las fuerzas creadoras y generadoras de la vida. Se revela como héroe civilizador, inventor de las técnicas agrícolas y estrechamente relacionado con la creación de la música y la danza: como inventor de instrumentos musicales, como músico, como danzante.
El conjunto de mitos relacionados con Chicomexóchitl, también explica la constante presencia de música y danza en los rituales de siembra y cosecha del maíz, denominados genéricamente Costumbres, sin embargo, este concepto es complejo, ya que no se limita a nombrar las ceremonias agrícolas, sino que se aplica igualmente a ritos de transición, de curación y de purificación. En cualquiera de los casos, el objetivo principal del Costumbre es el establecimiento de la comunicación entre los hombres y los dioses, con la finalidad de mantener o restablecer el orden y la armonía del universo, permitiendo el transcurso cíclico de la vida sin contratiempos. Así, el ritual funda una solución de continuidades en el devenir del tiempo y del espacio profanos para instaurar el universo sagrado, hábitat de los dioses. Es el momento prodigioso para celebrar el intercambio de dones que reviste formas simbólicas.Las flores, el incienso, la música,la comida y todo elementos ofrecido, se colman de significados nuevos, asentando los fundamentos primordiales de la comunicación con la divinidad.

martes, noviembre 06, 2007

Antecedentes prehispánicos del Día de Muertos.

Dentro de la cosmovisión que tenían los antiguos nahuas de los diversos fenómenos naturales, vida y muerte eran temas de gran importancia. en este sentido, la muerte era concebida como una transición entre la vida en la tierra y una nueva vida en el más allá, en compañía de los dioses.

Para los antiguos mexicanos la opocisión entre la muerte y la vida no era tan absoluta como para los contemporáneos. Y a la inversa. la muerte no era el fin natural de la vida, sino la fase de un ciclo infinito. Vida, muerte y resurrección eran recintos de un proceso cósmico que se repetía insaciable.

Son muy pocas las referencisa de las festividades dedicadas a los muertos en la época prehispánica, según las diferentes fuentes, se realizaban en diversos meses. Estas festividades eran muy solemnes ya que al mismo tiempo se rendía culto a un dios, se entonaban cantos, se danzaba, se ofrecía todo tipo de ofrendas a las imágenes de los dioses y a las sepulturas de los muertos: flores, frutas, legumbres, gallinas, maíz, vestidos, mantas e incienso. Sacrificaban jóvenes doncellas o esclavos de acuerdo al carácter de la festividad y al dios al cual se le ofrecía culto.


Fray Diego Durán refiere que en el ritual indígena nahua habían dos fiestas en las que se le rendía culto a los muertos, en primer término, estaba el "Miccailhuitontli o fiesta de los muertecitos", que se conmemoraba en noveno mes, donde se recordaba a los niños muertos con ofrendas y sacrificios en su memoria.


La segunda celebración se conocía como "La gran fiesta de los muertos Hueymihcailhuetl" que suignifica "cuando cae", y se llevaba a cabo en el décimo mes del año, Xocotl Huetzi. estas celebraciones además de dedicarse a los muertos eran propicias a la agricultura.

En la actualidad, aunque se encuentra fusionada con el catolicismo, esta celebración conserva mucho de la influencia prehispánica del culto a los muertos, lo cual se puede observar en Tláhuac, Xochimilco y Mixquic, poblaciones cercanas a la Ciudad de México. En el estado de Michoacán las ceremonias más importantes son las de los indios purépechas del famoso lago de Pátzcuaro, especialmente en la isla de Janitzio. Igualmente importantes son las ceremonias que se hacen en poblados del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca y en Cuetzalán, Puebla, así como en las diferentes regiones de la Huasteca.
Sobre los altares, singularmente adornadios con flores de cempasúchil se encienden velas de cera, queman incienso en bracerillos de barro cocido, colocan imágenes cristianas: un crucifijo y la Virgen de Guadalupe, así como retratos de sus seres fallecidos. Los demás elementos consisten en alimentos sólidos preparados con productos de la región, botellas de bebidas embriagantes, vasos conteniendo agua o jugo de frutas, los llamados panes de muerto adornados con azúcar roja que simulan la sangre, galletas y dulces hechos con calabaza.
Sin duda alguna, la celebración de "Dìa de muertos" en México es una de las fiestas más importántes en muchas comunidades indígenas y mestizas, no obstante que no es una tradición con rasgos netamente prehispánicos, sino la fusión de dos tradiciones de mundos diferentes: el indígena y el español, representado por la religión católica. Es en sí, una mezcla de elementos culturales que da por resultado una de las fiestas mexicanas con mas trascendencia, con un toque característico de diferencia de cada región.
Haciendo una confrontación de los cultos prehispánicos y la religión cristiana, ésta sostiene que la muerte no es el fin natural de la vida, sino el paso a la vida eterna en una estadía con Dios, El concepto prehispánico, refiere que el sacrificio de la muierte-el acto de morir-, es el acceder al proceso creador que da la vida. El cuerpo muere y el espíritu es entregado a los dioses como la deuda contraída por habernos permitido vivir.
La única diferencia es que el cristianismo modifica el sacrificio de la muerte. La muerte y la salvación se tornan personales, para los cristianos el individuo es el que cuenta. Sin embargo, las creencias vuelven a fusionarse en el sentido que la vida sólo se justifica y trasciende cuando se realiza en la muerte.
Suplemento Cultural. periódico ZuNoticia. 1 noviembre de 2007.

sábado, febrero 03, 2007

El día de La Candelaria.

El día de la candelaria que se celebra el 2 de febrero, marca la terminación de las fiestas navideñas, con una celebración en la que los afortunados dueños del niño dios escondido en la rosca de Reyes, ofrecen una variedad de tamales con su respectivo atole de masa.

La Candelaria (virgen de las candelas o de las velas) es la propuesta autóctona a la fiesta de Reyes traída por los españoles, que en México se celebra con una rosca fabricada con harina de trigo y adornada con frutas secas. El calendario gregoriano marca esta fecha como un día de purificación de la Virgen María, sin embargo, como muchas otras festividades de origen español, el éxito de su introducción en nuestro país radica en el sincretismo entre elpensamiento occidental y el mesoamericano. En este mismo sentido, esta fecha en el calendario prehispánico se asocia a los ritos de preparación del campo para la siembra, apelando a las bondades de los dioses del agua y viento: Chalchitlicue y Quetzalcóatl acompañado este último de sus auxiliares los Tlaloques.

Esta celebración también tiene que ver con la continuación de la fiesta de la Navidad y en ella, la figura del niño Dios que adornó el nacimiento se viste de un santo de la devoción de la familia, para llevarlo a la iglesia a ser bendecido. Aunque la evolución de la tradición incluye ahora vestir al niño con otros atuendos, como por ejemplo con el uniforme de los médicos.

Mi pareja vino de visita en su día de descanso al pueblo donde estoy viviendo temporalmente. Consigo trajo su niño Dios moreno sin ropas para que el día de ayer por la mañana lo vistiéramos y en la tarde lo llevásemos a bautizar en la catedral.

Quienes me conocen, saben que no profeso religión alguna y que todas estas expresiones religiosas representan para mi meramente prácticas que nutren el arraigado folklor mexicano. Verme involucrado en esta tradición fué inesperado, ya que jamás me imaginé participar activamente en la presentación del niño Dios en la iglesia. El que mi pareja me tomara en cuenta en una tradición importante en su vida y con fuerte connotación religiosa me hizo sentir parte de su vida y de las cosas a las que les atribuye significado. Creo que cuando compartimos nuestra vida y nuestro afecto, hacemos a un lado nuestras ideas políticas, religiosas, nuestros hábitos, salimos de nuestro egoísmo y nos abrimos hacia el otro, sensibilizándonos para entender a otra persona distinta a nuestra idiosincracia, ¡y vaya que mi novio y yo somos diferentes entre si!.

Por la tarde fuí a misa sin compañía ya que Tomás se había regresado al puerto de Tampico a trabajar. Una catedral forrada de piedras albergaba cientos de feligreses que se acercaban al altar principal llevando en sus manos velas de todos las formas y tamaños imaginables. Otros, como yo, cargando en canastas a forma de cunas o en sillas de madera, a sus niños Dios vestidos con el traje de su devoción. Nosotro lo vestimos de doctor para pedir por nuestra salud, para cuando se nos ofrezca un favor de allá arriba, que esperamos tarde un tiempecito. En el atrio de la iglesia y bajo una intensa llovizna esperé a que la misa concluyera, obvia mencionar que me sentí ajeno a las oraciones y a los ritos de la iglesia por lo que guardé prudente silencio y cuando vi a un hombre vestido de sotana blanca, me acerqué a ese personaje para recibir un ligero latigazo de agua, que bañara a la escultura que tenía en manos y alejarme con el agua metida hasta los huesos, pensando en que mi amado estaría feliz de recibir a su morenito niño (con obvia referencia al rito del panteon cubano), bendecido.

¡Lo que hay que hacer por amor caray!

nota: a la hora de redactar estas líneas recibí la llamada de mi pareja, acaba de salir hacia el D. F. ya que su señor padre se encuentra gravemente enfermo. oremos.

miércoles, enero 31, 2007

Tlacotalpan 2007.

Si ustéd querido lector, es amante del son jarocho y no podrá transladarse a la cuenca del papaloapan en el pintoresco y patrimonioso pueblo de Tlacotalpan, lo invito a secarse las lágrimas de frustración y parar la oreja en: www.rtv.org.mx en esta dirección transmitirán los días 1 y 2 de febrero esta fiesta de improvización y zapateo entarimado.

miércoles, enero 03, 2007

La fiesta del destape de los disfrazados.

Durante este mes, como casi todos, no he podido escapar de los compromisos festivos que acompañaron el extinto 2006, y parece que las celebraciones se siguen extendiendo por lo menos hasta mañana con una de esas fiestas folkloricas a la que mi familia es muy afecta: unos XV años.
Sin embargo el pretexto lo que aprovechado para satisfacer viejos deseos que por falta de tiempo no me había permitido, entre ellas ir al pueblo de mi madre a una fiesta que congrega a propios y extraños una vez al año: el "destape de los disfrazados".
En otro tiempo ya hablé de la fiesta de día de muertos, que en esta región se denomina xantolo, y también mencioné la danza de los disfrazados, en la que los varones de las comunidades mestizas representan la lucha de las fuerzas cósmicas en sincronía con ideas del catolicismo.
Como el nombre de la danza lo indica, los danzantes se disfrazan (algunos se transvisten) y portan máscaras, la simbología menciona que ocultan su identidad porque estas ánimas representadas han escapado del cielo para tener un día de asueto entre sus familiares vivos quienes los esperan ansiosos en casa con coloridos y aromáticos altares y también en los campo santos con oraciones y ofrendas. Para las generaciones nuevas, la danza adquiere interés cuando tratan de adivinar la identidad de los danzantes, quienes celosamente fingen la voz y los ademanes, esto con la finalidad de que en la fiesta de "destape" que se celebra cada 26 de diciembre, la comunidad afirme o rechaze sus juicios y deducciones conforme los danzantes se despojan de sus máscaras.
Un personaje en la danza del xantolo, y que suele ser secundario, es el choto, un diablito representado con un traje rojo de franela con vistosos cuernos, orejas de perro y una prominente cola. La función de los chotos es la de identificar la identidad de las ánimas fugitivas para castigarlas a latigazos con su cola, cargarlas y acusarlas ante San Pedro por haber salido sin permiso de los cielos. En el "destape", este personaje desempeña un papel lúdico y se puede afirmar que el momento de su aparición es el más esperado.
Salen a escena en un primer momento dando vueltas entre la gente, usando su cola con obvias referencias sexuales, bromeando, haciendo travezuras. En una segunda aparición portan antorchas apagadas a las que se les denomina "bolillos". Esto invita a los parroquianos a hacerse de cartones mojados, enramadas y a preparar los sombreros porque en cuanto el fuego ascienda a la mecha de las antorchas, los chotos tratarán de intimidar a los audaces que se metan al ruedo con vistosas maniobras, atizando aquí y allá, chamuscando a los distraídos y asustando a los novatos. La finalidad es vencer al choto, derribarle la antorcha o en su defecto, apagarla. Obviamente los desafortunados diablitos deben aguantar los franelazos y golpes con los que sus contrincantes se avalanchan al tratar de derribarlos.
La fiesta comienza con una comida que se prepara en casa del capitán de cuadrilla de danzantes, que el día de muertos dirigió las danzas. Se corona a los santos patronos, que en Tecolotitla es San José y San Andrés, rindiéndoles honores. Como dato curioso, desde mis tiernos recuerdos, los anfitriones de este festejo han sido los familiares de una conocida curandera llamada "Tía Herminia", en las comunidades huaxtecas una forma reverencial para dirigirse a la gente adulta es anteponer un parentesco, en este caso que nos ocupa, tío o tía. Esto me hace pensar que en las comunidades aún se siente esta interconexión de sus habitantes, ese trato cordial, respetuoso y cálido que alguna vez leyera en el Huehuetlatoli.
Una vez reverenciados los santos, se comienza el baile acompañado de una banda de música de viento y un trío de huapangueros (que por cierto, en Tecolotitla son mis tíos políticos, aquí si, mis consanguíneos) que ejecutan sones y huapangos.
Este año fue sorprendente asistir al festejo, en primer lugar porque entre el Tecolotitla de mi niñez, marcadamente rural, pintoresco y miserable al Tecolotitla moderno hay una diferencia abismal. Se cuenta ya con la mayoría de los servicios públicos y hasta la forma del pueblo ha cambiado, de jacales de adobe y techos de zacate a agringadas construcciones de blog y antenas de televisión satelital. Me reencontré con antiguos compañeros de secundaria, ahora profesionistas y hasta apareció un tío desconocido que me tendió la mano y sus respetos.
Me fuí a casa con una imagen mental que perdurará y se renovará con los años. No importa cuanto cambie el pueblo, cuanta migración e influencia extranjera nos invada, cuantos años se apilen en las caras, la fiesta del destape de los disfrazados seguirá convocando a los huaxtecos y les seguirá dandoles identidad cultural.
Cuando me fuí, una enorme fila ejecutaba los matlachines, ví a los ancianos, a los jóvenes y a niños de 5 o 6 años, zapateando con una fuerza estremecedora, creando una enorme nube de polvo elevándose al cielo.

martes, febrero 28, 2006

El carnaval huaxteco.

La fiesta del carnaval es una práctica de la iglesia católica de gran arraigo en la región huaxtec, cnsiderada la segunda celebración más importante del año, después del xantolo. Ésta no comienza como se podría suponer, en la última semana de febrero, si no en la primera luna llena de dicho mes, cuando los capitanes de las cuadrillas de danzantes convocan con un cuerno de toro a las reuniones de ensayo, y concluye en el míercoles de ceniza, que representa el inicio de preparación para la pascua. Aunque esto depende de la región y de las costumbres en los poblados. La tradición católica la ubica una semana antes de la pascua y es la fiesta de la carne, ya que al llegar la Pascua los fieles se abstendrán de las carnes rojas.

La danza ejecutada que predomina es la de "Los Mecos" (palabra que designa suciedad, negrura), aunque en diferentes puntos de la huaxteca hidalguense tambíen se ejecuta una variación denominada la danza de los "Juan Negros".

El primer día de carnaval los varones danzantes, muy de mañana se dirigen a la rivera del río o pozo comunal visitendo un short, y ahí se aplican barro de color beige por todo el cuerpo, para después dibujar con pintura de anilina puntos o rayas según el agrado personal de los participantes. Los colores base son el blanco y el negro, simbolismos de la lucha de estas dos fuerzas antagónicas: el bien y el mal. Una vez acabado el rito, visten su cuerno amarrado a la cintura y toman una vara de madera que también es decorada con anilinas, algunos portan improvisados arcos.

A continuación se dirigen a la comuna acompañados de un trío de son huasteco para comenzar con la danza, visitando las casas a cambio de comida, fruta de temporada, aguardiente o algunos dineros que al final de la jornada se comparten.

La danza escenifica una batalla con sus varas entre dos líneas de danzantes, intercalando breves momentos en los que hacen sonar sus cuernos y continuar con las evoluciones de la coreografía.
Entretanto los niños y jóvenes corren en torno al espectáculo rompiéndo cascarones de huevo, rellenados de confeti, harina o cenizas del fogón y en última instancia se prepara un poco de pintura de anilina para "pintar" a los participantes de la verbena y a algún despistado.

Las mujeres del pueblo preparan un día antes o durante la celebración, el zacahuil o tamal gigante, mismo que es compartido con la familia, vecinos y amigos. En un pacífico intercambio de alimentos.

Una práctica adoptada en los últimos años ha sido la incorporación de desfiles con carros alegóricos, en los cuales se elige a la reina del carnaval y al clásico rey feo, quienes serán los presentadores del evento.

El carnaval huaxteco hoy día es una combinación de prácticas ancestrales de fuerte raíz mestiza y prácticas contemporáneas de fiesta colectiva.
¡felices fiestas!

domingo, febrero 20, 2005

Ley seca.

Hoy tenemos elecciones en el estado, los comicios han levantado gran expectativa debido a la inesperada fuerza de convocatoria que ha tenido el PRD en la entidad. Es un domingo soleado, pero también es día de comercio, por algo el mercado de Huejutla es uno de los más antiguos de la región, de hecho se tienen datos de haber sido un centro de intercambio comercial desde épocas prehispánicas.
Ayer nos reunimos los amigos, por la tarde me fuí a nadar, el clima no ayudó mucho porque se nubló y soplaba un viento fresco que no nos permitió permanecer tanto tiempo en la alberca. Por la noche nos devanamos los sesos pensando en un lugar en donde pudiéramos abastecernos de ese amargo líquido de la cerveza, que tanto apreciamos los huaxtecos. Terminamos en la casa de Ángel con una extraña bebida, mas bien fermento, al que bautizó como piwiñada o algo así, mezcla de agua ardiente, piloncillo y nanchi, una fruta tropical de sabor cítrico. Realmente era una bebida peligrosa, al paladar resulta agradable por su fuerte sabor agridulce pues lo combinamos con jugo de uva.... Una noche muy extraña, me metí en un estado contemplativo que hacía mucho no experimentaba, desde la terraza de Ángel observaba la calle, el mareo por la bebida y el cansancio me hicieron retirarme temprano. En el taxi el chofer había puesto una selección de música elctrónica un tanto comercial, contagiosa, las calles solitarias facilitaban el manejo libre, arrebatado del conductor, quien parecía conectado con los beats de la música, las luces de neón y los publicitarios pasaban a gran velocidad, me sentí en un viedo de chemical brothers, deseaba que el camino a casa se alargara indefinidamente, pensé en gastarme el poco dinero que me sobró para dar vueltas por la callada ciudad con aquél ritmo que hacía latir con fuerza mi corazón, pero me contuve. La ausencia de gente en las aceras hacía parecer distinta la ciudad, aquí donde el calor invita a reunirse a tomarse unas cervezas, socializar y erotizarse en una fiesta que se prolonga hasta el amanecer. La noche de ayer parecía sospechosamente tranquila.
Mañana regreso al estrés de trabajo, la mala vibra de las compañeras y la jefa, nuevamente ansiar el fin de semana, volver a encontrarse con los amigos, comentar lo sucedido durante el breve espacio en el que dejamos de mirarnos, salir a bailar o reunirnos a mirar la luna desde la azotea del edificio de apartamentos en el que vive mi madre.
Sólo vivo de los viernes, esto me mantiene vivo: los amigos.

sábado, octubre 16, 2004

Xantolo: la fiesta de todos los santos.

La palabra xantolo proviene de una mala pronunciación del latín sanctorum, que designaba la tradición de honrar a los fieles difuntos. Los nahuas la incorporaron a su lengua como xantolo (se pronuncia shantolo) aunque si bien es cierto, los origenes del término no han podido ser precisados con toda seguridad. En esta celebración el sincretismo entre la espiritualidad prehispánica y la cristiana es de una singularidad asombrosa.
Esta festividad es la de mayor tradición en la huasteca hidalguens y es curioso ver como la gente se prepara para celebrar a sus muertos, en ocasiones, la gente mas pobre, vende lo poco que tiene, algún animal domesticado, algúna prenda, con la finalidad de hacerse de algunos pesos con los cuales se hará la ofrenda.
Todo comienza días previos al 31 de octubre, cuando se elabora el arco y la comunidad muele el cacao que se utilizará mas adelante en la elaboración del chocolate. En el altar se agregan representaciones de los cuatro elementos: tierra, viento, fuego y agua.
En la preparación del altar o arco se utiliza una mesa que es cubierta con un mantel bordado a mano, generalmente se utilizan motivos florales. Sobre esta se acomodan los santos patronos de la comunidad o el santo de devoción que profese la familia. En las patas delanteras de la mesa se amarran dos carrizos de caña, mismos que se doblan formando un arco, aunque los diseños varían dependiendo del municipio, algunos agregan un travesaño para hacer lo mas estético y que lograr mayor firmeza. Este arco es forrado con palmillo y cempazúchil (flor de los cuatrocientos pétalos o flor de muerto). En la parte superior del altar se agrega papel picado para conformar lo que se le denomina "el cielo". La flor es una presencia muy importante para las antiguas civilizaciones en méxico, y formaban parte de numerosos rituales relacionados con las deidades.
Una vez armado el altar, se concluye tomando el corazón de una mata de plátano, se le retira la corteza y con dos tripiés se acomoda en la parte inferior del altar, perforado y con velas con un breve detalle que las forran de papel colorido.
La ofrenda tiene que hacerse en recipientes hechos de barro o de bejucos. Se ofrenda chocolate, tamales, nueces o cacahuates, tabaco, aguardiente, pan de muerto (figuras humanas), copal, agua y frutas de temporada.
Al altar se le agregan las ropas y los instrumentos de labranza que utilizara en vida el difunto honrado. Si es una mujer se le agregan sus labores de costura. Así mismo se le incorpora una tira de pan unidos con hilo, en la parte superior del altar, ya sea en el travesaño o en el arco. En lo que se denomina cielo, se acomoda la fruta de temporada (limas, naranjas y plátanos) de tal forma que los visitantes de este y del otro mundo, puedan desprenderlos con facilidad.
Finalmente se incorpora el camino que guiará el retorno a casa extendiéndose hacia el exterior de la casa.
En otra ocasión les hablaré de la danza tradicional que acompaña esta celebración.